
Dar lo que esperáis recibir, aún antes de haberlo recibido, tal es la ley que rige en el universo, porque vaciando vuestro interior de aquello que os apetece, más profundos serán los vacíos que han de contener los dones que esperáis.Si es el amor, la ternura o la solidaridad lo que demandáis, comenzad por ser vosotros mismos fuentes vivas de las que manen estos dones.De nuestra capacidad de dar depende nuestra facilidad para recibir, ya que del mismo...