Seguimos con la novela de Kabaleb
CAPITULO VI
Al día siguiente, José salió temprano de su habitación, dejando a sus cuatro ayudantes aún durmiendo.
Antes de presentarse en el despacho del subsecretario, el noble dio una vuelta completa alrededor del inmueble en que se había albergado a fin de descubrir que era lo que se ocultaba detrás de las dependencias este.
Una explanada sin fin de campos cultivados se ofrecía a su vista. De cara al oeste, clavó sus ojos en la lejanía, con la esperanza de descubrir un indicio que delatara la existencia real y efectiva de la Residencia del Sr. Barón. Pero todos sus esfuerzos resultaron nulos. El campo formaba una pequeña pendiente, para hundirse luego en un declive brusco que no permitía ver más allá. Sin duda la Residencia se encontraba centrada en el valle. La línea del horizonte no parecía lejana y José se dijo que antes de visitar al subsecretario, bien valía la pena de familiarizarse con el lugar, averiguando el emplazamiento exacto del domicilio de su jefe...
Emprendió pues un camino trazado entre dos campos con la esperanza de poder dar una ojeada en el valle. La tierra era fecunda, propicia a toda clase de cosechas, que surgían a los ojos de José formando cuadros de diversos colores.
Al poco tiempo de iniciada la excursión por el campo, el noble se dio cuenta de que le sería más difícil de lo imaginado alcanzar la línea del declive, ante la imposibilidad de avanzar por un camino recto. Para evitar los campos cultivados, José debía transcurrir por los caminos trazados en cortes verticales y horizontales, siguiendo las exigencias del terreno, de manera que un camino, aparentemente orientado hacia el oeste, se desviaba de improviso hacia el sur para dar una media vuelta completa en dirección al este.
Media hora después de iniciada la marcha, José no se había aproximado de un solo paso del horizonte-oeste.
- Si prosigo en mi empeño, llegaré tarde a la cita - se dijo - y por otra parte, tiempo tendré de recorrer los alrededores. Lo que preciso es que alguien me indique el camino.
José regresó a las dependencias este y sin perder mas tiempo acudió a la oficina del subsecretario.
- Le esperaba, José - le dijo al acogerle.- Vamos a las dependencias de trabajo. Dentro de poco comenzará la actividad de la jornada.
Los dos salieron del edificio y, atravesando la plaza, se metieron en uno de los hangares. Al entrar, llegó hasta ellos el vaho complejo de olores culinarios y de vajilla sucia, acompañado de un monstruoso ruido de cacerolas y cubiertos y el griterío sordo de centenares de hombres.
Penetraron en una nave inmensa, con un pasillo central y mostradores en ambos lados, distribuidos paralelamente unos con otros, dejando entre ellos el espacio justo para la labor de los hombres de servicio. Encima de los mostradores se amontonaban los más dispares utensilios de cocina. Los hombres ordenaban sin que su trabajo pareciese excesivo.
- Venga por aquí - indicó el subsecretario, señalando una escalerilla adosada a la pared.
Un pasillo elevado se extendía a lo largo de las paredes del pabellón-cocina. Desde allí, José pudo contemplar en panorámica toda la extensión de la dependencia. Desde su punto de observación podía contar más de un centenar de dobles mostradores en ambos lados del pasillo. Una humanidad abigarrada pululaba constantemente de un lado para otro, arrastrando vagones de mercancías o pilas enormes de platos, que ocultaban la mitad del cuerpo del hombre que los transportaba. Gentes de todas razas y de todos los pueblos coincidían en aquella poli-cocina. Algunos de ellos vestían el traje típico de su país y así José pudo distinguir a hombres de raza amarilla con su exótica túnica; indios con turbante blanco; aztecas con sombrero de ala ancha y poncho; nórdicos con gorro y cazadora de pieles; árabes envueltos en sus chilabas. La visión de conjunto, desde el pasillo elevado, constituía en si un espectáculo.
- Observe bien todo cuanto ocurre - advirtió el subsecretario.- Este es el pabellón en que trabajará Vd. y sus cuatro ayudantes. No dude en formular preguntas si algo le choca.
- uno de los servidores de la Residencia, un tal Tuliferio, ya me había hablado del número imponente de cocineros que trabajan para el Sr. Barón, pero nunca hubiese creído que fueran tantos - dijo José.
- Y aún precisaríamos un personal tres veces mas numeroso para que todo marchara como es debido - comentó el subsecretario.- Observe la distribución del personal en los mostradores. En el fondo, junto a las paredes laterales, se hallan emplazados los cocineros - uno en cada mostrador - con sus hornos, cocinas eléctricas y de gas. Al lado del cocinero y frente a él se encuentran los ayudantes de cocina; a continuación se colocan los lavaplatos y sus ayudantes y en último termino, junto al pasillo, tiene su puesto el responsable de las compras y sus ayudantes.
José seguía con la vista a los sujetos designados, que limpiaban con parsimonia los mostradores.
- Vd. se ocupará precisamente de las compras - prosiguió el oficinista.- Vd. asumirá la responsabilidad de ellas y sus cuatro ayudantes se encargarán del trabajo material de ir a buscar las mercancías.
Al saber la clase de trabajo que le estaba reservado, José fijó su atención en las maniobras de los encargados de las compras, que en su mayor parte se hallaban sentados sobre los mostradores. De pronto, una voz potentísima se dejo oír en la red de amplificadores y los empleados, de un brinco, estuvieron dispuestos para la labor.
- Ahora se les señala el trabajo de la jornada - explicó el subsecretario.- Observe...
- ¡Atención! ¡Silencio y atención! - ordenaba la voz.- A las diez de la mañana el Sr. Barón recibe una delegación toscana. El equipo correspondiente debe preparar un lunch. A las diez y media, una delegación inglesa; a las once, una delegación austríaca; a las once y media, una delegación sueca. Lunch completo para todas esas delegaciones.
Los equipos a quienes correspondía esa labor dejaron de prestar atención, moviéndose nerviosamente alrededor de sus mostradores.
- ¡Atención y silencio! - prosiguió la voz.- A las doce, almuerzo para una comisión francesa; a las doce y media, almuerzo para una delegación alemana; a las trece horas, almuerzo comisión china; a la una y media, almuerzo comisión Siria; a las dos almuerzo comisión española...
Al ir nombrando las nacionalidades de las comisiones, los equipos implícitamente designados se ponían automáticamente en movimiento. El altavoz seguía anunciando recepciones a representantes de los más remotos países: coreanos del norte y del sur, australianos, papúes, africanos de todos los países, senegaleses, pigmeos, rusos, esquimales...
Pero lo que mas extrañó a José fue el apercibirse que después de haber anunciado el último almuerzo para las cuatro de la tarde, el altavoz repitió por tres veces consecutivas los horarios, anunciando las recepciones de delegaciones distintas. Si lo proclamado era cierto, como podía suponerse, el Sr. Barón tendría que recibir aquel día cuatro delegaciones distintas a cada media hora, desde las diez de la mañana hasta las cuatro de la tarde, asistiendo además a cuatro lunchs por media hora y a cuatro almuerzos después, lo cual sumaban diez y seis lunchs y treinta y seis almuerzos en media jornada.
José estaba ya acostumbrado a las nuevas medidas que regían en aquel extraño mundo, pero le pareció imposible, por prodigiosa que fuese a sus ojos la figura del Sr. Barón, que lograra coronar semejante hazaña gastronómica. Decidió pues participar sus dudas al subsecretario que lo acompañaba.
- Parece imposible que el Sr. Barón pueda recibir en persona a toda esta gente - dijo.
- Comprendo su perplejidad - explicó el oficinista.- Pero el hecho de encargar un almuerzo, no significa que el Sr. Barón tenga que recibir forzosamente a la comisión; no es ni siquiera una garantía de que esa comisión se presente a la Residencia.
- ¿Quiere decir que la mayor parte de esos hombres están haciendo un trabajo inútil? - inquirió José alarmado.
- Yo no he dicho semejante cosa - replicó el subsecretario con gravedad.- Nada de lo que se hace aquí es inútil, por lo menos observado de nuestro punto de vista - aclaró.- Supongamos que el Sr. Barón no recibe ni una sola de las comisiones y delegaciones anunciadas y que sus servicios preparan unos manjares que nadie ha de comer. ¿Podemos decir que han realizado un trabajo inútil? En absoluto. La labor de preparación, el cuidado que cada uno pone en su obra es ya útil en si. Cada esfuerzo conduce a un mayor perfeccionamiento y eso es lo que el Sr. Barón aprecia en sus servidores por encima de todo; la perfección. Si los frutos de su trabajo no los gusta hoy nadie, otro día serán gustados y celebrados, con tanto mas placer cuanto más grande sea la experiencia acumulada. Pero todo ello no es mas que una suposición - finalizó.- Ignoro si el Sr. Barón recibe o no a esas comisiones, pero en uno u otro caso, el personal debe estar entrenado para cuando llegue realmente el momento de servir y no hay mejor sistema que la repetición.
Esa explicación dejó a José completamente aturdido. El había imaginado llegar a la Residencia, pedir una audiencia al Sr. Barón y recuperar sus títulos casi al instante. Y ahora veía el anonimato existente en ese mundo de servidores. Su puesto de jefe de compras, perdido entre centenares de jefes de compras, no podía ser más oscuro. ¿Cómo lograría manifestarse si sus servicios, por modestos que fueran, no habían de llegar al Sr. Barón? El, que se sintió llamado a la Residencia por su deseo de recuperar sus títulos a fuerza de trabajo, de darse a los demás para que viniera a él la suprema recompensa, he aquí que se le decía: No, por el momento trabaje Vd., perfecciónese; cuando su fruto valga algo, ya se encontrará quien se lo coma. De momento, sea útil a Vd. mismo.
Cierto que esa declaración brutal se envolvía en la niebla de las suposiciones, pero bien clara estaba la cosa en el espíritu de José.
- Observe cuanto ocurre - le aconsejó el subsecretario.- Entro un instante en el despacho y vuelvo enseguida a por Vd.
- El oficinista se alejó a lo largo del pasillo elevado, penetrando en una cabina de cristal que se encontraba en mitad de la pasarela.
José apoyose en la barandilla y contemplo el espectáculo que ofrecían centenares de cocineros, lavaplatos y compradores, con sus legiones de ayudantes, evolucionando en la inmensa nave. Una cosa le desconcertó: la torpeza generalizada de los ayudantes. Apenas llevaban un cuarto de hora moviéndose en torno a los mostradores, y ya el suelo se hallaba literalmente sembrado de platos rotos. Los resbalones eran la causa principal de semejante destrozo. Pero lo más curioso era que solo resbalaban los ayudantes cargados de docenas de platos, sin que nadie, con las manos libres, se le ocurriera resbalar jamás. Hubiérase dicho que lo hacían adrede y por otra parte, José no se explicaba la necesidad que tenían de mover tantos platos de un mostrador a otro. Los jefes lavaplatos se indignaban terriblemente contra sus ayudantes, vapuleándoles mientras les increpaban de un modo feroz. A menudo, un tercer hombre tenía que separarlos para evitar que arremetieran uno contra otro. Los ayudantes cocineros no eran más hábiles que sus colegas lavaplatos. José pudo seguir con detalle una escena reveladora de su calidad de trabajo.
Uno de los cocineros, de rasgos orientales, acababa de dar cima a un pastel, que el hombre contemplaba con embeleso, juzgándolo sin duda como una obra maestra. El pastel representaba una pagoda china y no faltaba en él un solo detalle. La comisión china recibiría una sorpresa de efecto y el Sr. Barón tendría en cuenta la habilidad y la ocurrencia de su servidor. Una vez todo en su punto, el cocinero confió el pastel a uno de sus ayudantes, quien al cogerlo perdió el equilibrio, con tal mala fortuna que el pastel cayó sobre la cabeza de su constructor, llenando su rostro de crema y chocolate.
El pobre cocinero tiraba de sus cabellos desesperado y colérico, lanzando gotas de crema a los que se encontraban al alcance de su furor. El ayudante le pedía perdón arrodillado a sus pies, pero aquel no era momento de perdones y el cocinero, agarrándolo por el cuello de la camisa, lo arrojó al fregadero, mientras sus compañeros de servicio reían a carcajadas la fatalidad.
- Están todos locos - se dijo José.- ¡Tantas exigencias para admitir al personal de servicio y aquel era el resultado alcanzado...!
El subsecretario apareció en ese preciso momento y tomó plaza al lado de José, dándose cuenta del incidente del cocinero chino.
- Pobre Mao, le han estropeado el pastel - exclamó.- Llevaba meses imaginando su realización. Todo el mundo en la dependencia estaba al corriente de su proyecto.
- ¿Qué le harán al ayudante? - inquirió José.- ¿Lo despedirán...?
- El reglamento no nos permite despedir a nadie. Si difícil es entrar al servicio del Sr. Barón, mucho más difícil es salir. Además, el cocinero es el responsable de cuanto hagan sus ayudantes y a efectos del reglamento, es como si el pastel lo hubiera estropeado él.
Mientras escuchaba al subsecretario, José contemplaba los destrozos que los ayudantes no cesaban de cometer. Su acción era demasiado sistemática, demasiado generalizada para no pensar que los ayudantes, al obrar de tal suerte, estaban desempeñando un rol. Un rol bien estúpido, por cierto, o que tenía un sentido que su intelecto no podía alcanzar.
De pronto, penetraron en la nave unos hombres vestidos de aviadores, con los cascos calados, al parecer preparados para volar. Al verlos entrar, varios cocineros, especialmente pertenecientes a las razas de color, se precipitaron a acogerles. José interrogó a su guía con los ojos, quien explicó:
- son los pilotos de los aviones a reacción del Sr. Barón. Se trata del equipo encargado de las compras a larga distancia.
Ante la perplejidad de José, el oficinista añadió:
- Es evidente que el mundo occidental carece de ciertos productos básicos para la elaboración de una especialidad culinaria oriental, por ejemplo. Un cocinero privado de tales productos típicos de su país, vería sus facultades de realización disminuidas y no podría exigirse de él un trabajo satisfactorio. El Sr. Barón, que lo tiene todo previsto, ha afectado una escuadrilla de sus aviones a reacción al servicio de los cocineros, a fin de que se encarguen diariamente de ir a comprar los productos exóticos necesarios en los más apartados rincones de la tierra.
Viendo a José anonadado por la desorbitación, el subsecretario observó, dándole una palmada en la espalda.
- si se quiere hacer negocio en nuestra época, hay que pagarlo a ese precio. No en vano el Sr. Barón preside la más importante sociedad del planeta.
Hizo una pausa y cogiendo a José por le brazo, añadió:
- Vamos allá. Le voy a presentar al jefe de su equipo. Ya ha visto en que consiste el trabajo. El cocinero-jefe le dará todos los informes que necesite.
Ambos descendieron del pasillo elevado y avanzaron por la galería central, entre los montones de vajilla rota que los ayudantes lavaplatos iban depositando en los vagones-basura.
El subsecretario se detuvo ante un mostrador y con un gesto de la mano llamó al cocinero. Se trataba de un tipo meridional, exuberante de carnes y de ademanes.
- Aquí tiene Vd. al jefe de compras que debe completar su equipo - dijo el oficinista a guisa de presentación.
El cocinero le contempló detalladamente, retorciéndose los bigotes. Le hizo doblar los brazos como para apercibirse de la flexibilidad de las articulaciones y cogiéndolo por los hombros le obligó a dar media vuelta.
Cuando lo tuvo de espaldas, le pegó un terrible empujón con la planta del pié en pleno posterior. El noble, al no esperar semejante trato, cayó aparatosamente en mitad del pasillo central, derribando a su vez a un ayudante cargado de platos. El cocinero y los testigos reían a mandíbula batiente y el mismo subsecretario participaba discretamente del jolgorio.
José se levantó con aire de pedir explicaciones.
- No se enfade Vd. - le advirtió el oficinista.- Es una broma corriente que se da a los neófitos. Como el suelo es resbaladizo, se pretende con ello preparar las nalgas a los golpes que inevitablemente recibirán mas tarde. Una especie de bautismo sin malevolencia.
El noble se dio por satisfecho con esa explicación. Ya conocía el humor primario de las gentes de la Residencia y estaba dispuesto a realizar todo esfuerzo para adaptarse. Por otra parte, el cocinero le estrechó la mano con efusión, mientras le decía:
- ¡Ha sido una broma, amigo! ¡Chóquela, chóquela! Ya verás como nos entendemos muy bien.
El subsecretario se alejó y al poco rato los cuatro ayudantes de José se presentaron ante su jefe. Para el grupo, el primer día de labor iba a comenzar.
El cocinero no tardó en llamar a su presencia al noble, quien se apresuró a acudir junto al exuberante personaje.
- Siéntate - le ordenó éste, ofreciéndole la superficie de su cocina eléctrica.
- No es necesario - objetó José dándose cuenta de lo incomoda que resultaría su postura.
- Si es necesario - le afirmó el cocinero sin dejar de señalar su cocina eléctrica.- Cuando hablo con mis subordinados, éstos deben escucharme sentados.
José, que conocía los caprichos que engendra el poder, no discutió la orden y se sentó sobre le fogón eléctrico, pero a penas sus carnes entraron en contacto con el hierro, el noble dio un salto espectacular, acompañado de un grito mal reprimido. La cocina estaba alumbrada.
- ¡Qué te ocurre ahora! - exclamó el cocinero con sequedad.
- No puedo sentarme - disculpose José.- La cocina está alumbrada.
- ¡Claro que está alumbrada! asintió el déspota.- Pero la he dejado en el uno para que pudieras sentarte.- Y añadió: - Mi anterior jefe de compras resistía sentado con la cocina en el dos. Sospecho que no vas a servirme lamentose el cocinero.
José deseaba por encima de todo adaptarse a su medio ambiente y realizando un esfuerzo heroico se sentó de nuevo en el fogón de la cocina. El calor, insoportable en el primer instante, se hizo más llevadero en los minutos que siguieron, sintiéndose capaz de escuchar las órdenes de su cocinero-jefe.
Muy bien - dijo éste.- Sé apreciar la buena voluntad, pero te advierto que mi costumbre es la de tener la cocina en el dos y tendrás que familiarizarte con el calor.
Lanzada la advertencia, el hombre se dispuso a dictar el pedido de la jornada.
- Toma un bloc y anota.
José obedeció.
- Tu labor será fácil si estás preparado para ella; todo consiste en que tomes bien nota de lo que te pido para que tus ayudantes lo compren en el mercado.
- Su pedido será servido con toda exactitud - creyó poder asegurar José.
- Así lo espero. Sin embargo, puede existir para ti una dificultad.- El cocinero hizo una pausa como para apercibirse de que su subordinado prestaba atención y prosiguió:- En el momento de pasarte el pedido, he compuesto en la mente el menú que me parece insuperable. Luego, tus ayudantes parten con los camiones y se llevan la lista. Pero he aquí que durante su ausencia suelen ocurrírseme nuevas ideas para mejorar el menú primeramente imaginado y nuevos ingredientes me son necesarios, que tu debes facilitarme.
- Mis ayudantes pueden salir tantas veces como sea preciso - observó el jefe de compras.
- Solo la falta de experiencia te hace hablar así - lamentose el cocinero-jefe.- Tus ayudantes solo pueden salir una vez porque los camiones solo efectúan un servicio por la mañana y otro por la tarde.
José encogiose de hombros sin comprender.
- ¿Entonces, como facilitarle los nuevos ingredientes? - dijo.
- He aquí la dificultad que tendrás que resolver - subrayó el cocinero.- El anterior jefe de compras que tenía, solucionaba este asunto mediante la telepatía. Los cerebros de sus ayudantes estaban de tal modo sincronizados con el suyo que le bastaba pensar en una hortaliza para que ellos la adquirieran inmediatamente en el mercado. ¿Es que tus ayudantes son buenos receptores?
José contempló a sus cuatro ayudantes que aguardaban órdenes con los brazos cruzados y le pareció arriesgado pronunciarse.
- Tal vez... - titubeó.- Tal vez pueda arreglarse por teléfono.
- Desgraciadamente no tenemos teléfono aquí - lamentose el cocinero, que parecía obstinado en crear dificultades a su subordinado.- Y aunque lo hubiera, con el ruido no lograríamos oír nada.
- Puedo ir a telefonear desde las oficinas, observó el noble.
- No, no puedes. En primer lugar porque es indispensable que no te alejes mas allá del alcance de mi vista, por si se me ocurre de improviso una modificación del menú poder dictártela antes de que se me olvide. En segundo lugar, imagínate lo que ocurriría si todos los jefes de compras acudieran a telefonear a las oficinas. No, la telepatía sigue siendo la mejor solución - razonó el cocinero.
- Bueno, es un problema que debes resolver tu - añadió tras una corta reflexión.- Anota lo que voy a pedirte.
José empezó a escribir la lista de provisiones que le iba nombrando su jefe, pero apenas iniciada su labor, se dio cuenta de que el cocinero le había puesto el fogón en el dos y el calor en su asiento se hacía insoportable progresivamente. El noble intentaba apoyarse sobre un solo muslo, a fin de conceder al otro unos instantes de enfriamiento, pero su atención se dispersaba en tales majes y temía no poder anotar todo lo que su verdugo le solicitaba.
- ¡Deja ya de bailar! - Le objetó el cocinero.- Me estás distrayendo y luego me veré obligado a pedirte nuevos ingredientes en ausencia de tus ayudantes.
Aquel fue uno de los momentos más difíciles de la accidentada vida de José. Tuvo que realizar un esfuerzo sobrehumano para no rebelarse contra aquel cruel cocinero que creía poder asar impunemente las nalgas de sus subordinados mientras les dictaba el menú del día.
Por fin el suplicio terminó. Los camiones de abastecimiento llegaron y los ayudantes de José se fueron con la lista al pueblo, no sin antes haber escuchado las exhortaciones de su jefe.
El noble tuvo un tiempo de sosiego, durante el cual pudo conversar con sus compañeros de trabajo, sin alejarse del campo visual del cocinero-jefe de su grupo, quien a veces lo miraba con una insistencia que producía un extraño temblor en la piel del flamante responsable de compras.
José hizo amistad con los jefes de abastecimientos de los dos mostradores fronteros al suyo. Eran dos hombres aproximadamente de su misma edad y con una formación intelectual semejante a la suya. Uno se llamaba Nico y el otro Fredo. José necesitaba alguien para comunicar sus observaciones, de manera que Nico y Fredo llenaron este hueco que se había producido en su vida.
Le extrañaba sobretodo a José la brutalidad reinante en aquel pabellón del ala este y participó ese sentimiento a sus dos nuevos amigos.
- Es la Agencia quien ha exigido ese rigor - explicó Fredo.
- O por lo menos, se dice que es la Agencia - corrigió Nico, con un tono que quería dar a comprender que existía enorme diferencia entre lo uno y lo otro.
El subsecretario me ha hablado ya de esa Agencia - intervino José.- ¿En qué se ocupa concretamente?
- De todo - aseguró Fredo.- Ella es la que elabora los reglamentos, las normas y códigos por las que se rigen todas las gentes sujetas a cualquier empresa controlada por la Sociedad que preside el Sr. Barón. Si la Agencia nos exige rigor hacia nuestros subordinados, no hay duda que por algo será.
Mientras Fredo hablaba, Nico hacía gestos cada vez más visibles de desaprobación.
- Para ser mas exactos - dijo, - debemos reconocer que nada sabemos acerca de la Agencia. Nos dicen que la Agencia regula todas las relaciones entre los empleados de la sociedad, pero ¿quien ha recibido una orden cualquiera provinente de la Agencia? Nadie. A todos "les han dicho" y sobre la fe de una transmisión oral nos ofrecemos mutuamente un comportamiento de locos.
- ¿Por qué machacarse los sesos? - polemizó Fredo.- Ya sé que hay muchos que dudan sobre si ésta es o no la manera de congraciarse con el Sr. Barón. Dudan incluso de la utilidad de nuestro trabajo y se atormentan preguntándose si el Sr. Barón recibe o no las comisiones que diariamente nos anuncian. Seamos objetivos y miremos las cosas con lógica. Si el Sr. Barón no recibiera ninguna comisión, ¿mantendría acaso a su servicio a miles de hombres que le rompen platos, le estropean comida y le crean mil y una dificultades? Y los aviadores, los oficinistas, los mayordomos, los conserjes, todo este mundo, ¿lo habrían contratado con el solo fin de engañarnos? No. Para mi, las comisiones son recibidas y los alimentos gustados. Nada se pierde. Respetemos las reglas y tengamos confianza en el saber que nos han transmitido oralmente los que nos han precedido. Esa confianza es indispensable, a mi modo de ver, si un día se pretende laborar en las filas de la Agencia.
Llegado a ese punto, Fredo fue solicitado por su jefe y se alejo del grupo.
- Es un conformista - opinó Nico.- Vino un día con el deseo ardiente de encontrarse cara a cara con el Sr. Barón, pero ya lo ha olvidado. Y ahora, como tantos, se encuentra perdido en el engranaje, en el escalafón.
- ¿Lleva ya tiempo aquí? - inquirió José.
- Quien Fredo? Unos siete años.
- ¿Siete años y no ha visto nunca al Sr. Barón? - asombrose el noble.
- Nadie de nosotros lo ha visto jamás - arguyó Nico.
- Que nadie lo ha visto - recalcó José como si acabara de oír la mayor de las incongruencias.- Viven Vds., por así decirlo, al lado de la Residencia y ¿nadie ha visto al señor que diariamente sirven...?
Nico se asombró a su vez del asombro de José.
- Es que nadie tampoco ha visto la Residencia - dijo con naturalidad.
Sobrepasada su capacidad de asombro, esta revelación inspiró a José una reflexión profunda.
- Es increíble - susurró.- Y yo que he venido aquí con el único objeto de entrevistarme con el Sr. Barón...
- Todos los que estamos aquí tenemos con el Sr. Barón un asunto pendiente y todos deseamos entrevistarnos con él.
- Sin embargo - se obstinó José - el subsecretario me ha dicho que en cuanto pueda recibirme el jefe de personal, me será concedida una entrevista con el Sr. Barón.
- Todos hemos sido recibidos por un subsecretario que nos ha dicho, mas o menos semejante cosa - prosiguió Nico implacable.
- Pero yo llegué tarde a la cita del jefe de personal...
- Todos hemos llegado tarde a la cita del jefe de personal - interrumpió Nico - y se nos ha dicho que ya se nos llamaría cuando la Agencia creyera que es tiempo.
Esa interrupción acabo por desconcertar a José.
- Entonces, es inútil esperar... - balbuceó.
Nico le puso familiarmente una mano en el hombro como para animarle.
- Amigo José - le dijo - este es un camino que todos los que están aquí han recorrido: Esperanza, decepción, indignación. Es cuando la indignación se ha superado que se manifiestan dos tendencias: la de los conformistas, como Fredo, que aceptan como bueno todo cuanto les dicen, y la de los que se inclinan a pensar, como yo, que se mantienen en el error o, mas justamente, nos mantenemos en el error, a pesar de que a nuestro alcance deben estar los medios de liberarnos y conocer la verdad de nuestro destino.
- ¿Qué hacer pues...? - inquirió angustiosamente el noble.
- He aquí la gran incógnita - filosofó Nico.- Yo he pensado a veces...
Interrumpiose de pronto para mirar en derredor y con cierto misterio díjole a su colega.
- Es demasiado importante lo que iba a decirle para comentarlo aquí. Luego, después de comer, nos veremos.
Y sin añadir una sola palabra, Nico se alejó.
José se reintegró a su mostrador, fascinado por los problemas de aquel mundo que tan fácilmente pasaba de lo cómico a lo dramático. Afortunadamente su cocinero-jefe no parecía haber cambiado de idea sobre el menú a realizar y esperaba dar fin a su primer día de trabajo sin otro contratiempo.
El pabellón se animó de improviso con la llegada de los ayudantes del servicio de compras, cargados con cestos de hortalizas.
José recibió a sus cuatro ayudantes y les asistió en la descarga de bultos sobre el mostrador.
- Lo hemos traído todo - le informó el mas joven de los cuatro, que continuaba actuando de portavoz.
Con la fe de esa afirmación, José entregó los cestos al cocinero, que esperaba impaciente los ingredientes.
De pronto, en el pabellón empezaron a sonar las más estruendosas bofetadas que José oyera en su vida. El noble pudo constatar que eran los jefes de compras quienes las recibían de manos de los cocineros. Apenas efectuada la constatación, la mullida mano de su verdugo se aplastó en sus orejas.
- ¡Este es modo de servirme! - exclamaba el bruto.
José se enfrentó con él expresando la más absoluta inocencia.
- Tus ayudantes no me han traído ni uno solo de los ingredientes que te he pedido - aulló el cocinero sin dejar de maltratarle.
- ¡Cómo es posible! - exclamó José, tratando de parar los golpes.
- ¡Que cómo es posible, bandido! ¡Te voy a enseñar yo como se trabaja aquí!
El cocinero lo agarró por el cuello del chaleco y lo arrojó en el aire como si fuera una jabalina.
Si algo podía consolar a José era la generalización de las palizas. Raro era el cocinero que no vapuleaba de mala manera a su jefe de compras. Las víctimas huían en desbandada por el pasillo central, atropellando sin cesar a los lavaplatos cargados de vajilla y produciendo los más sensacionales destrozos.
Los cocineros acabaron por calmarse, intercambiando entre ellos las mercancías superfluas que les habían traído los jefes de compras. Entonces llegó el momento de saldar cuentas con los ayudantes, responsables materiales de los errores. Si brutales eran los métodos de los cocineros, los jefes de compras aplicaban a sus ayudantes suplicios de una rara crueldad, como sumergirles la cabeza en el agua sucia, arrastrarlos por los cabellos o retorcerles la nariz.
José se enfrentó con los suyos.
- ¿Por qué os habéis equivocado? - les preguntó.
- No hemos logrado descifrar lo que había apuntado en la lista - se disculparon.
El noble se acordó que, en efecto, lo había escrito mientras su culo quemaba sobre el fogón.
- Al diablo las recomendaciones de la Agencia - se dijo.- Yo no los sacudo a esos por una falta que no han cometido, aunque lo prescriban los reglamentos.
- Esta bien, muchachos. Otro día lo escribiré mejor - concedió.
Al ver que no tenía intención de pegarles, los cuatro ayudantes se arrodillaron ante él y le besaron las manos en medio de abundantes llantos.
José se dejó festejar y al volver la vista hacía el mostrador de Nico, vio que éste tampoco abalizaba a sus servidores.
Los equipos de compras pudieron al fin descansar, contemplando en espectadores los malos tratos que recibían los ayudantes de cocina por sus errores. José dio una vuelta por el pabellón gozando de aquella opera fastuosa que representaban miles de cocineros elaborando menús.
Absorbido por el espectáculo, el noble no se dio cuenta de la entrada en escena de una legión de individuos vestidos de maître de hotel. Una salva de aplausos los acogió cuando invadieron el pabellón.
- ¿Quienes son y por qué aplauden? - preguntó José a Nico, que se encontraba a su lado.
- Son los mayordomos del Sr. Barón - le informó su colega.- Viene para hacerse cargo de los menús y llevárselos a la Residencia. En cuanto a los aplausos, pronto comprenderás su razón. Fíjate en que ningún cocinero aplaude. Son sus subordinados quienes los aclaman. Ya veras, ya veras...
En efecto, los cocineros parecían presos de un nerviosismo alarmante. Algunos de ellos temblaban francamente, sin poder dominar su pánico.
Los mayordomos se desplegaron a lo largo del pasillo, integrándose cada uno en el mostrador que tenía por misión controlar. Insensibles a los aplausos, los mayordomos tenían en su rostro un marcado aire de superioridad, hecho de conciencia profesional y de sentido de la jerarquía.
José se reintegró rápidamente a su grupo para seguir desde allí los acontecimientos que se avecinaban.
El cocinero que le había asado las nalgas se hallaba sumergido en un pánico tal, que no lograba aguantar un cacharro en sus manos y eran sus ayudantes quienes debían realizar para él la labor.
El mayordomo del equipo llegó al fin.
- Veo que las cosas no te van bien esta mañana - dijo al cocinero a guisa de saludo.
- Mis ayudantes me boicotean - intentó explicar el hombre, sin dejar un solo instante de temblar.
- ¿Tus ayudantes, eh? - Exclamó con ironía.- ¿Son tus ayudantes quienes han frito esta cebolla? - encadenó dando un vistazo despreciativo a la salsa.- Mientras unos pedazos está, completamente carbonizados, otros están casi crudos - constató.
- Verá - intentó explicar el atemorizado cocinero.
- ¡Basta! - cortó el mayordomo.- De sobras veo lo que te ha ocurrido. Has cortado la cebolla de un modo desigual. No hay otra explicación que valga.- Y con un rictus de furor en los labios, añadió: - Pero te la vas a comer.
Y agarrando al cocinero por la nuca, hundió sus narices en la salsa hirviente de la sartén.
El cocinero dejó de temblar para proferir gritos atroces de dolor y arrepentimiento.
José comprendió entonces porque aplaudían los ayudantes. Los mayordomos eran para ellos sus justicieros, dedicándose a apalear sin miramientos a los cocineros-jefes ante los ojos de sus subordinados.
El pabellón se convirtió de nuevo en campo de batalla. Las sartenes volaban por el aire, salpicando a todos sin distinción con los más variados compuestos culinarios.
Los cocineros corrían como locos a lo largo del pasillo central en medio de las más insolentes burlas de parte de sus ayudantes.
Al alboroto sucedió el sosiego y los mayordomos fueron llevándose los menús improvisados de acuerdo con las circunstancias, puesto que la intervención de los enviados de la Residencia, había transformado por completo las concepciones primeras de los cocineros.
A medida que los equipos terminaban su labor, pasaban al pabellón frontero, dividido en pequeños departamentos que podían contener medio centenar de individuos.
Después de comer, José fue en busca de Nico para que le dijera aquello tan importante que no creyó prudente tratar en las cocinas.
Nico se lo llevó fuera de las dependencias, en pleno campo, para poder hablar con más tranquilidad.
- No sé si debería decirte lo que he pensado, día tras día, hasta convertirse en una obsesión - empezó Nico.- Pero tú acabas de llegar y es en ese instante que lo que pienso puede serte útil. Luego, si dejas que el tiempo pase, lo que hoy te parece absurdo lo hallarás normal a fuerza de repetirse y esperaras, como Fredo, como todos, a que el jefe de personal te llame, y pasarán los años y esa llamada no se producirá jamás.
- He venido aquí para entrevistarme con el Sr. Barón y lo conseguiré cueste lo que cueste - afirmó José en magnífico arranque lírico.- Si para ello debo quebrantar reglamentos, los quebrantaré - prosiguió,- nada podrá detenerme.
Nico le escuchaba con entusiasmo y admiración.
- No me he equivocado al juzgarte - exclamó.- Eres como yo y quizás tengas la audacia que a mi me falta - añadió con tristeza.
Hubo una pausa. Nico alzó su brazo derecho y con el índice señaló el horizonte.
- Mira, hacia allí está el oeste - dijo con transcendencia.
- Si, por allí debe encontrarse la Residencia - corroboró José.- Esta mañana he intentado verla, pero no he podido alcanzar la curva de la pendiente...
- ¿Has intentado ya verla? - Interrumpió Nico lleno de asombro.- ¡Qué estirpe! ¡Qué estirpe! - exclamó con admiración.
José se encogió de hombros sin comprender el motivo de tanto asombro.
- No he sabido dar con el camino - explicó.- Y he tenido que regresar para ser puntual a la cita del subsecretario.
- Esa iniciativa tuya, antes de comenzar tu trabajo, te revela - prosiguió Nico.- Algunos llevan años trabajando en el ala este y aún no han osado hacer lo que tú.
A pesar de hallarse en el campo, Nico dio una mirada en derredor antes de proseguir la charla. Una vez convencido de que nadie les escuchaba, Nico susurró:
- Ninguno de nosotros ha visto la Residencia, ni la verá nunca, José, porque esa Residencia no existe.
El tono de Nico se hizo progresivamente misterioso, a medida que sus palabras cobraban dramatismo, José se hallaba, mas que perplejo, asustado ante aquella revelación y, anuladas sus facultades de raciocinio, no sabía que decir.
- No existe - repitió Nico.- Por lo menos aquí, en las inmediaciones de la dependencia.
- Pero... es inimaginable - balbuceó José.- Que el Sr. Barón no reciba personalmente a las comisiones, es lógico; que algunas de las comisiones anunciadas falten a la cita, es posible; pero que no exista siquiera la Residencia... sobrepasa la razón. ¿Qué harían con los menús elaborados diariamente por miles de cocineros...?
- Tengo mi teoría sobre este asunto - afirmó Nico.- Los menús, somos nosotros quienes nos los comemos.
El asombro de José excedió todos los límites.
- Es tu primer día de trabajo y nada habrás observado - prosiguió Nico.- Pero nuestra comida está compuesta siempre de verdaderos monumentos culinarios, de lo más exótico que uno pueda imaginarse. Pero para mí, es una certidumbre: nos comemos lo que los cocineros indios y chinos fabrican y a ellos les dan sin duda lo que elaboramos nosotros.
- Sería fácil comprobarlo - razonó José - inspeccionando los distintos comedores a la hora del almuerzo.
- Sin duda ya habrán previsto esa posibilidad y lo que hacen es mezclar los ingredientes - opinó Nico.- Ya verás como nunca lograrás comer un plato de legumbres determinadas. Si te dan arroz, te lo comerás mezclado con garbanzos, zanahorias, macarrones, judías, lentejas y una variedad infinita de hortalizas. No te dan nada en su estado puro y ello por una razón: porque lo mezclan para despistarnos.
- Hay un modo de terminar con las dudas - resolvió José.- Comprobar con nuestros propios ojos la existencia de la casa del Sr. Barón. Si existe, desde aquella altura debe apercibirse la fachada.
- No es tan fácil como parece - objetó Nico.- Muchos, yo mismo, han intentado llegar a lo alto de la colina sin conseguirlo.
La conversación estaba derivando visiblemente hacia lo absurdo.
- ¿Cómo es posible? - exclamó José.- Si se pudiera andar en línea recta, no habría ni un cuarto de hora de camino.
- Si se pudiera andar en línea recta - subrayó Nico.- Pero no se puede andar en línea recta, y siguiendo las curvas de los sembrados, la distancia está calculada de tal modo que ningún servidor tenga tiempo de alcanzar la cumbre en sus horas de descanso. Los hay que han intentado levantarse de buena hora y subir a lo alto de la colina. Inútil. Han tenido que regresar en mitad del camino para ser puntuales al trabajo. Otros han emprendido el ascenso al mediodía con iguales resultados.
- ¿Por qué no sacrifican la puntualidad? Vale la pena si adquieren tan importante certeza - razonó José.
- Si abandonan su propósito en mitad del camino, no cabe duda que es porque consideran más importante el trabajo. O porque tienen miedo de lo que pueda acarrearles una falta de puntualidad.
Ambos contemplaron pensativamente el horizonte oeste. La duda se había enraizado de nuevo en José. Si la Residencia no existía, la maleta, su maleta no podía encontrarse allí y todo el tiempo que pasara en las dependencias era tiempo perdido. No obstante, algo significaba haber penetrado en el mundo de los servidores, aún cuando la presencia del señor fuera lejana y fantasmagórica.
- Pero si el Sr. Barón no está aquí, ¿donde estará? - se le ocurrió a José.
- He pasado muchas noches en vela intentando solucionar ese problema - confesó Nico.- He imaginado al Sr. Barón viajando constantemente de un lado a otro del planeta. Es lógico que viaje, puesto que preside una sociedad con ramificaciones en los cinco continentes. Pero el domicilio social se encuentra en el inmueble de la Agencia. Allí tiene su despacho el Sr. Barón y tal vez su domicilio particular. En consecuencia, yo, como todos, deseamos trabajar un día en la Agencia.
- Los mayordomos deben estar en contacto con el Sr. Barón - razonó José.
- Los mayordomos son empleados de la Agencia. Uno de ellos me dijo en cierta ocasión. Su misión es la de hacer todo lo posible por mantenernos en la ignorancia - afirmó Nico.
- Pero ¿por qué?
- Vete a saber. Solo los de la Agencia lo saben. Ellos nos cursan una orden y las oficinas deben obedecer sin discusión.
- ¿Y si se protesta? ¿Si se niega obediencia?
- No conozco precedente, pero debe ocurrir como en todas partes: o te echan o te encumbran para que te calles.
- ¿Sabes una cosa? - anunció José al cabo de una reflexión.- Yo alcanzaré la cumbre y si es preciso seguiré más allá.
- Llegaras tarde al trabajo y violarás el reglamento.
- Ya he violado otros y no tengo que arrepentirme. No tardaremos en saber si la Residencia existe o no.
- Te creo, José - exclamó Nico.- Tú tienes temple para llevar a cabo esta empresa. Ojala te presten crédito cuando anuncies en el pabellón la nueva verdad. De momento, no hables con nadie de lo que te he dicho. Se puede dudar de muchas cosas, pero poner en duda la existencia de la Residencia, va mas allá de lo que algunos pueden soportar. La Residencia son los cimientos sobre los que descansa todo su trabajo. Sería horrible que descubrieran que no existe antes de haber encontrado otra empresa en que laborar. Esa verdad solo la soporto yo y unos pocos como yo, que viven en la contradicción y el cinismo.
Hubo una pausa hecha de reflexión.
- Vamos ahora. Es casi tiempo de recomenzar el trabajo - aconsejó Nico.
- Ve tú. No tardaré en seguirte. Déjame reflexionar - pidió José.
Nico se alejó y José tumbose unos instantes sobre la yerba del campo. Necesitaba sentirse solo para pensar en su circunstancia.
Es lógica pura, tan absurdo resultaba el mundo de las cocinas con Residencia o sin ella. Tal vez fuera aún más absurdo si se pensaba que aquellos menús iban destinados a los paladares de las supuestas comisiones. Si el trabajo aprovechaba tan solo a los propios trabajadores, destrozo mas o menos, poco importaba. Pero, si debía servir para complacer a comisiones extranjeras, ¡vaya caos!
Era probable que tal como se lo dejara entrever el subsecretario, el trabajo de aquella humanidad no tuviera mas alta justificación que la de servir a los servidores, a perfeccionarlos en lo interior como en lo exterior. Pero en tal caso, ¿por qué no hacer las cosas simplemente y decir con claridad a todos que se les sometía a un período de pruebas, en vistas a ocupar un lugar más alto en el escalafón de la Sociedad?
Tal vez, tal vez era mejor así, que creyeran servir a un señor que los ignoraba. Su etapa de perfeccionamiento se haría sin duda con mayor rapidez.
Pero aquel ya no era el puesto de José. Su puesto estaba cerca de la maleta, allí donde se encontrara.
Se sentía triste y alegre a la vez de haber intuido esta nueva verdad. Triste, porque ello significaba que no había llegado al final de su peregrinación; alegre, porque había reconocido una vez mas lo transitorio del sitio, al contrario de tantos otros que lo adoptarán como hogar.
Kabaleb
La Maleta 11 ¿dónde está el sr Barón?
Artículo publicado en: Novelas
Plegaria de la Primavera
He rescatado del baúl de los paleles guardados esta oda o plegaria a la Primavera que escribió Kabaleb hace unos cuantos años.
Que sirva para dar entrada al nuevo año cósmico, que se inicia cuando entra el Sol en Aries, ya que éste es el primer signo del zodiaco. Será bueno recordar que es un buen momenton para plantearnos este nuevo periodo y hacerlo desde un punto de vista positivo y abierto...
Hoy nos hemos reunido aquí
para celebrar el advenimiento de la primavera
y te invocamos, señor VEHUIAH
porque eres la jerarquía que abre los procesos de creación.
Tú estás en el comienzo de todas las cosas
y acudimos a ti para que nos infundas tu potencial
y podamos ser, nosotros también, comienzo;
podamos también ser primavera,
ser portadores de ese aliento,
de esa misteriosa fuerza creadora
que la primavera pone en todas las cosas.
Señor VEHUIAH, haz de nosotros el germen del mundo nuevo,
de ese universo que ha de florecer en el tercer milenio.
Derrama sobre nosotros tu voluntad
y mueve con ella nuestros mecanismos internos,
a fin de que no permanezcamos en lo estacionario,
en la rutina de los días
y podamos estar al frente de la columna
que abre la marcha hacia el futuro.
Ojalá podamos, señor,
abandonar nuestras certidumbres,
nuestras ideas fijas, nuestro confort interno,
y en esta primavera, podamos ser los seguidores de Cristo
y estar con el más allá de los banquetes,
más allá de las engalanadas mesas de Pascua,
más allá de los éxitos multitudinarios,
de los aplausos, de las aclamaciones.
Ojalá podamos estar con él en Getsemaní
en el huerto del dolor,
en la burla y el odio.
Estar con él cuando Pedro se retira confuso
estar con él como Juan estuvo, al pie de la cruz.
Pon en nosotros, señor VEHUIAH,
la voluntad de persistir.
Kabaleb
Artículo publicado en: Reflexiones para una nueva era
Apocalipsis, el camino del conocimiento (12, 2ª parte)
12.- "Entonces una batalla comenzó en el cielo: Miguel y sus ángeles combatieron el dragón, y éste respondió apoyado por sus ángeles, pero le tocó la peor parte y no fue hallado su lugar en el cielo. Fue arrojado al gran dragón, así como la antigua serpiente, el Diablo y Satanás, el seductor del mundo entero. Fueron precipitados en la tierra y sus ángeles con ellos". (Apocalipsis XII, 7-9).
Más que la historia futura del Hombre, Juan nos refiere aquí la historia de los Ángeles. Sabemos que el más inferior de los cuerpos que posee la Oleada de Vida angélica, es el Cuerpo Vital o Etérico. Ese Cuerpo existió por primera vez en la 4ª Ronda del 3er Día de la Creación, cuando la Vida descendió al Mundo Etérico, que era entonces el más inferior de las esferas existentes...
Fue entonces cuando tuvo lugar la llamada Rebelión de los ángeles, rebelión que consistió en la negativa por parte de un grupo de Trabajar con el elemento Agua, el cual, combinado con el Fuego, debía asegurar la expansión de la Obra Divina. Es decir, se negaron a prestarse a las tareas reproductoras, prefiriendo conservar su Fuego interno y conseguir así una más alta comprensión de la Obra Divina. Ya nos hemos referido a ello en otro punto de la Enseñanza y no vamos a insistir aquí sobre lo ya dicho. Así, los Luciferianos se vieron condenados a Trabajar en aquello que no quisieron hacer entonces, en la reproducción, y lo primero que hizo Samael, uno de ellos, cuando apareció en el paraíso, en forma de Serpiente, fue engendrar a Caín con Eva. Después, han sido ellos quienes han facilitado al Hombre la fuerza llamada Pasión, gracias a la cual tantas almas han podido venir al mundo hasta que los "sabios" pudieron neutralizarla mediante anticonceptivos.
Es natural que en esa 5ª Ronda, cuando el mundo vuelve a ser lo que era en el momento de la Rebelión, los ángeles degradados intenten volver a recuperar su rango.
13.- Dice Juan que no fue hallado para ellos lugar en el cielo y que perdieron la batalla iniciada por Miguel (Mikael), que en nuestra relación de Genios lleva el nº 42, perteneciente al Coro de Tiphereth y encargándose de las relaciones con Binah-Saturno, experto en leyes, en aplicación de la justicia y en el combate contra los traidores.
Vimos en el capítulo 9 como los que trabajan en el Abismo son llamados a abandonarlo por haber terminado su jornada. Muchos de los Ángeles Caídos podrán reincorporarse a su Oleada de Vida, al haberse redimido por el Trabajo que han realizado. Pero si después de las catástrofes reseñadas, quedaron hombres que no se arrepintieron, pasando así al grupo de los Retardados, ello significa que algunos de los Luciferianos no realizaron su trabajo a la perfección y, por consiguiente, no podrán reincorporarse a la dignidad que perdieron.
Al decir que no fue hallado su lugar en el cielo se indica que no estaban en condiciones de ocupar ese lugar, y esa batalla con Miguel es una guerra electrónica, en la cual los que quieren subir, chocan con la barrera energética formada por la frecuencia vibratoria de las Entidades residentes en mundos más altos.
14.- Fueron precipitados al suelo el Gran Dragón, la antigua Serpiente, el Diablo, Satanás y toda su cohorte de Ángeles que les acompañaban. Se llama Gran Dragón, como ya hemos visto, la Fuerza Desperdiciada procedente de los Centros emisores de energías. Los demás, los Serpientes, Diablo, Satanás y sus legiones, son los seres que administran esas energías, los que debían haber inoculado Dragón a los hombres y no lo hicieron. Fallaron en su tarea y cuando podían reintegrarse a las tareas superiores de su Oleada de Vida, se ven en la imposibilidad de hacerlo. No todos los Serpientes, Diablos, y Satanases correrán esa suerte. Los que han trabajado en la Cabeza de la Serpiente, aportando a los hombres conocimientos por la vía de Abajo, es decir, reintroduciendo en él las energías creadoras que desperdició y generando así Conciencia, éstos se reincorporarán a su Oleada de Vida en los puestos positivos que perdieran. Otros no podrán hacerlo y serán lanzados al suelo.
Pero, ¿qué suelo? El mundo físico ya no existe y con él se ha ido el Éter Químico, cuyas funciones sólo eran útiles mientras el cuerpo físico permanecía. Hemos visto que Yesod-Luna está en los pies de esa Mujer Etérica de la visión de Juan, de modo que la más inferior de las esferas de ese universo será la formada por la franja de Éter Vital. En esa franja vivirán los hombres que no se han "salvado" de la catástrofe y en ella el resto de los Luciferianos estarán sirviéndoles al Dragón. En el 5º Día de la Creación y en la 4ª Ronda estaremos de nuevo en el Mundo Etérico y quizá entonces los Luciferianos que no han podido encontrar su lugar en el cielo lo encuentren, si ya no les queda Dragón en el que trabajar.
15.- "Oí una gran voz en el cielo que decía: Ahora llega la salvación, el poder, el reino de nuestro Dios y la autoridad de su Cristo, porque fue precipitado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios de día y de noche. (Apocalipsis XII, 10).
Ya nos hemos referido alguna vez a los Ángeles Acusadores, los cuales tratan de disuadir al Rey del Universo cuando se dispone a pronunciar decretos de bondad destinados a los hombres. En la literatura vemos que tales entidades aparecen en el Fausto de Goethe, en el relato de Job, donde los Ángeles piden a Dios permiso para tentar a sus clientes.
Las Acusaciones que suben a lo alto están formadas por la actividad energética de los hombres. En el curso de nuestros estudios hemos visto como los Luciferianos administran las energías Desperdiciadas conduciéndolas a un receptáculo llamado Infierno y sacándolas para inocularlas en pequeñas dosis a los hombres, en el curso de sus vidas y después de la muerte. Todo ello exige una perfecta organización y un inventario constante de las energías que entran y que salen de receptáculo.
Supongamos que el luciferiano de turno solicita un cupo de energía porque uno de sus clientes se lo demanda para realizar un negocio o iniciar cualquier empresa. Resulta pues que su cliente utiliza ese poder energético para hundir y destruir a éste o aquél o para arruinar una empresa ya existente, y luego, con el agua hasta el cuello, él mismo se hunde, con lo cual tendremos que devuelve las energías prestadas más las procedentes de las empresas que hundió y las emitidas por las personas en las que provocó una tempestad energética.
Los administradores del Infierno tienen que poner en conocimiento de sus superiores lo ocurrido, de modo que los Ángeles Caídos se pondrán en contacto con sus colegas de arriba para que apunten en la cuenta del Destino de aquel tipo que hizo entrar en el Infierno más Fuego Desperdiciado del que recibió para realizar su empresa. Los Ángeles del Destino, a su vez, tienen que comunicar el hecho a sus inmediatos superiores, y así los que entran en la corte del Rey del Universo llevan consigo las minutas acusatorias. Cuando se presentan ante el Rey los Guardianes -o sus representantes de arriba- del individuo en cuestión, en solicitud de Decretos de Gracia a su favor, los que llevan la cuenta del Destino consultan sus ficheros para ver si el peticionario tiene antecedentes, y si los tiene, se pone en conocimiento de la divinidad las actas acusatorias redactadas por los de abajo.
En la literatura cabalística leemos a menudo relatos de este tipo, en los que el Rey del Universo, sin tener en cuenta las acusaciones, firma los Decretos de Gracia solicitados por los Guardianes. Esto forma parte de la dinámica de Binah, que no solamente administra el Rigor, puesto que en cada Séfira de la izquierda hay una copia completa del Árbol, en la que figuran los Séfiras de la derecha.
Respecto a la colaboración de los Ángeles de Arriba con los Caídos, no debe extrañarnos a pesar de los relatos de guerra entre ellos que han descrito los videntes, puesto que nosotros mismos mantenemos relaciones con los Retardados de nuestra Oleada de Vida, y a veces esas relaciones son cordiales y humanitarias, aunque en otras ocasiones lo que hagamos con ellos sea arrojar sobre sus cabezas bombas de napalm.
16.- Cuando el Dragón y su organización social ha sido arrojada al suelo etérico, el Reino de Cristo se instala en las dos franjas superiores de este Mundo, las formadas por los Éteres Luminoso y Reflector mientras que en la tercera franja, el Dragón y los suyos siguen operando.
Ya vimos, al estudiar esos Éteres en el Curso de los Misterios de la Obra Divina que el Reflector está conectado con la 4ª Región del Mundo del Pensamiento, en la que se encuentran las fuerzas arquetípicas de la Mente, mientras el luminoso conecta con la 3ª Región, donde se encuentran los arquetipos de los Deseos. En nuestro estado actual, Pensamiento y Deseos se derraman al mundo físico y es al chocar con la realidad material que uno y otro cobra sentido en nuestro interior, aunque la percepción de ese mundo físico nos induzca a menudo en error acerca de la realidad contemplada.
Cuando vivamos en el Mundo Etérico, la percepción del Pensamiento y del Deseo divino será directa, no se manifestará a través del mundo físico que ya no existe, sino que chocará en las paredes de nuestro organismo Etérico y producirá la Evidencia. Hoy son ya muchas las personas que poseen esa Evidencia, pero no la pueden transmitir, no la pueden comunicar. En ese otro universo Evidencia será el pan cotidiano de todos, y el Pensamiento y el Deseo divinos, será el nuestro.
Ahora lo único que podemos hacer es dar forma a las cosas, reproducir los receptáculos en los que se manifiesta la Vida para que en ellos pueda aparecer, como en el caso de las probetas. En esa otra etapa, será la Vida misma la que emanará de nosotros en la fase Vav y entonces la podremos transmitir a esa Oleada de Vida hoy mineral, que se verá animada gracias a nuestra propia plenitud vital, cuando Pensamiento y Deseos se derramen de nuestras copas.
Así pues, precipitar al acusador no significa que podamos continuar realizando crímenes y que lo único que se ha hecho sea despedir al que los denunciaba, sino que ya no hay acusaciones que presentar y, por consiguiente, nada podrá hacer ya el Acusador y se ve relevado de sus funciones.
17.- "Pero ellos le han vencido por la sangre del Cordero y por la palabra de su testimonio y menospreciaron su vida hasta morir. Por eso, regocijaos, cielos y todos los que moráis en ellos. ¡Ay de la tierra y del mar!, porque descendió el diablo a vosotros, animado de gran furor, por cuanto sabe que le queda poco tiempo. Cuando el Dragón se vio precipitado en la tierra, se dio a perseguir a la mujer que había parido el hijo varón. Pero fuéronle dadas a la mujer dos alas de águila grande para que volase al desierto, a su lugar, donde es alimentada por un tiempo, y dos tiempos, y medio tiempo lejos de la vista de la serpiente. La serpiente arrojó de su boca detrás de la mujer como un río de agua, para hacer que el río la arrastrase. Pero la tierra vino en ayuda de la mujer, y abrió la tierra su boca y se tragó el río que el dragón había arrojado de su boca. Se enfureció el dragón contra la mujer y se fue a hacer la guerra contra el resto de su descendencia, contra los que guardan los preceptos de Dios y tienen el testimonio de Jesús. Se apostó sobre la playa del mar" (Apocalipsis XII, 11-18).
18.- A lo largo de este capítulo asistimos primero a un parto y después a una separación del hijo de la madre, de manera que mientras el Hijo se va al Trono de Dios, la mujer es mandada al desierto, perseguida por el Dragón y la Serpiente, de la cual se salva gracias a unas alas de águila que le son proporcionadas. Repitamos una vez más que todo esto sucede en nuestro fuero interno, y que cada uno de nosotros es, a la vez, el Hijo Varón y la Mujer que lo pare. Pero como nuestra historia interna se exterioriza y se convierte en acontecer social, no podemos excluir que esto suceda en la realidad viva. Aquí se están refiriendo sucesos que ocurren en la 5ª Ronda, pero como en cada etapa tienen lugar trabajos relacionados con el pasado y con el futuro, esta secuencia aparece impresa también en la sociedad de nuestros días. Dijimos al comienzo de esta lección que la Mujer ha sido la primera en cada etapa de la Creación, pero como todo se desarrolla por ciclos, siendo la primera, también será la última.
La parte femenina de nuestra naturaleza ha gestado la Voluntad Creadora, que es la parte masculina. Esa Voluntad ha desplegado sus poderes, ha construido nuestro mundo y se ha elevado hacia Dios, dejando a la Mujer que le ha dado vida en el Desierto.
Ya hemos hablado del Desierto Psíquico en puntos anteriores. Desierto significa también esterilidad, menopausia. Un día esa Mujer ha de dejar de tener hijos a fin de que la Familia, formada por las Tendencias Internas, pueda desarrollarse sin verse empujada constantemente por nuevos recién nacidos a los que hay que ubicar en la casa. En el período involutivo, la expansión de la Obra Divina era un deber, y era preciso gestar hijos. Pero en el período evolutivo, a partir de esos míticos 42 años debemos dedicarnos a nutrir las Tendencias ya existentes en nosotros y llevarlas a la plenitud. Entonces debemos dejar a la Mujer en el Desierto y dejar que nuestra Voluntad Creadora sea arrebatada por Dios, por nuestra divinidad interna.
En los ciclos sociales, decíamos, esta grandeza y decadencia de la mujer, aparece claramente, y vemos así como la mujer, después de haber sido portadora de civilización e institutora de reglas, guardiana de la tradición y de la moral, ha caído más bajo que el hombre. En la Roma de la decadencia, la cortesana era la campeona de la degradación, y ahora, en nuestra sociedad, de nuevo la mujer esta batiendo records en el dominio del vicio.
19.- A partir de esos 42 años en los que recibimos alimento de la divinidad; es decir, durante ese período en el que lo de arriba se vuelca hacia abajo, iniciamos una fase que ha de llevarnos a la conquista de la Unidad, y deberemos abandonar el aspecto Mujer que hay en nosotros para ser Unos. Ya no habrá una polaridad positiva y otra negativa, sino que seremos seres esféricos, partículas positivas del nuevo universo.
Vemos así como una parte de nuestra personalidad sube arriba, al mundo unitario, mientras la otra se queda abajo y es perseguida por el Dragón y la Serpiente que administra su fuerza, tratando de integrar en ella parte de ese remanente de fuerzas Desperdiciadas que los del Abismo tiene que liquidar antes del cierre del local, de ahí su furor.
Pero la personalidad de arriba no puede desentenderse de lo que sucede a la de abajo y acude en su ayuda dándole esas alas que le permiten retirarse del escenario de la contienda.
20.- En el comienzo de la etapa humana, la mujer fue tentada por la Serpiente; al final de esa etapa, en la hora de la reconquista de la Unidad, la mujer sufre de nuevo la tentación, ya que tentación es esa especie de río de agua que la Serpiente le arroja. Son las aguas de las emociones que vienen de abajo, y en ellas pudiera haber caído una vez más nuestra Mujer de no haber recibido del Hijo que alumbró esas alas de Águila, ese animal que, como vimos, representa la superación de la naturaleza emotiva.
La Tierra absorbió el río que el Dragón-Serpiente había arrojado; se trata de la nueva Tierra Etérica en la cual nos encontramos. En esta secuencia aparece la respuesta a una incógnita que aún se plantea en este punto del relato apocalíptico, que es la de saber qué se hace con el Fuego Desperdiciado que los Luciferianos administran. ¿Dónde irán a parar finalmente esos Desperdicios? Vemos aquí que la Tierra traga el Fuego-Agua que el Dragón lanza a la Mujer. Se trata, claro está, de una Tierra accionada por el Hijo desde lo alto. Podemos así imaginar que, conquistada la Unidad, el Ego pone la Mujer al alcance del Dragón para provocarlo, igual que el torero provoca con un trapo rojo al toro. El Dragón, furioso, le lanza su Fuego, en forma de Río de Agua, y nuestra Tierra Humana -la Etérica- lo absorbe, encontrándose ya en condiciones de canalizar positivamente esta energía. Dejemos de momento a la Mujer en el Desierto, alimentada durante un tiempo, al que debemos dar el valor de un ciclo; dos tiempos, u otros dos ciclos, y medio tiempo, que es medio ciclo: en total por espacio de tres ciclos y medio.
21.- El Dragón y sus administradores no han podido subir a la parte superior del Mundo Etérico. Ha sido vencido por la sangre del Cordero, ese Cordero de Aries, cuya personalidad endosó Cristo después de que durante 2.000 años su sangre nos fuera servida por Jehová. Es la sangre salvadora, la savia de Aries o puerta de comunicación del cielo con la Tierra, de Dios con el Hombre. En ese Cordero Zodiacal, tanto en los tiempos en que sus fuerzas eran administradas por Jehová, como cuando lo fueron por Cristo, se encuentra la solución de todos los problemas. En el cielo diario, ya hemos dicho muchas veces que se puede beber la sangre del Cordero en las dos primeras horas de luz solar. En el ciclo anual, cuando el Sol atraviesa el signo de Aries en el hemisferio Norte y de Libra en el hemisferio Sur.
Entonces la Voluntad hace acopio de nuevos Designios y se menosprecia la vida existente, lo estacionario, hasta el punto de dejarlo morir, a fin de dar vida a ese nuevo Impulso que nos viene del Cordero.
22.- Termina este capítulo con la Bestia tendida en la playa. Aquí el Dragón de Fuego se convierte en Dragón de Agua para seguir trabajando en esa nueva modalidad. En el capítulo siguiente veremos sus hazañas. En esta secuencia apocalíptica es activa la fuerza Khaf en movimiento de retorno. El Pensamiento se desentiende de lo inferior y se vacía hacia arriba.
Kabaleb
Artículo publicado en: Apocalipsis
Aries
Esta cinta de Kabaleb contiene una clase ofrecida el 20/3/85.
Tema: el signo de Aries
Para acceder al audio, por favor haz clic en este enlace: Reproducir en el ordenador
La digitalización de este archivo ha sido realizada por Xavier Viladevall.
En esta grabación tienes los siguientes temas (para más información hacer clic en las palabras subrayadas) :
• Aries
• Captar la enseñanza de los mundos de arriba
• El trabajo de la voluntad (m.7.06)
• Los trabajos del plenilunio de semana Santa (m.7.43)
• Características de Aries (m.9)
• Ascendente Aries recibirá palos emotivos (m.15.30)
• Aries y el trabajo (m.16.50)
• Ascendente Virgo (m.21.58)
• Libra (m.25.57)
• Libra Ascendente Aries (m.28.10)
• Virgo ascendente Aries (m.33.15)
• Aries Ascendente Libra (m.34.44)
• Venus en Aries (m.36.17)
• Casa II en Aries (m.38)
• Ascendente Escorpio y Casa VI en Aries (m.41.12)
• Liquidación de Virgo (m.45.43)
• La casa VI (m.50.40)
• Ascendente Acuario (m.57.50)
• Cambio de programas (m.1.01.00)
• El canal de salida (m.1.04.08)
• Velocidad de evolución (m.1.09.40)
Kabaleb
Artículo publicado en: Audio de cursos dictados por Kabaleb
Convocatoria
Estoy organizando una movida muy interesante, (de la cual os informaré ampliamente en días sucesivos) en la que quiero intentar ayudar a las personas que lo están pasando mal con la coyuntura actual. Para ello me gustaría organizar un ritual ángélico en la montaña dels Angels (de los ángeles) de Gerona el 21 de marzo y celebrar la entrada del Sol en Aries (que como sabéis representa el inicio de un nuevo año) y necesito la participación de 72 voluntarios para activar los 72 genios de la cábala. Así que os hago el llamamiento para ver si os seduce la idea.
En caso positivo necesito que me mandéis un mail enseguida para empezar a organizarlo. Como es sábado, nos quedaríamos a comer allí. Espero vuestra respuesta a la dirección: nvibracion@ono.com
Tristán Llop
Efemérides
Debajo del menú principal he colocado un cuadro que se va actualizando cada vez que entráis en esta página y os mostrará la posición de todos los planetas en tiempo real.
Puede resultar muy interesante para los estudiantes de astrología y una curiosidad para el resto.
La hora que pone abajo del cuadro es hora solar y tenéis que sumarle o restarle según vuestro lugar de residencia. En realidad lo más fácil es que os olvidéis de ese horario porque cada vez que accedáis a la página de Kabaleb se actualizará al momento.
¿Qué será mi hijo cuando sea mayor?
La tradición astrológica parte de la base de que cada persona nace con un programa determinado, elaborado por él yo trascendente de cada uno, el cual habilita al mismo tiempo los medios para llevarlo a cabo. Si nos dejáramos llevar por los impulsos de este yo superior, no tendríamos problemas de trabajo. Pero nos desentendemos de él y escuchamos voces procedentes de la sociedad o de nuestras propias emociones, que nos dicen que en esto o aquello ganaremos más dinero. Con este criterio, nos mezclamos en asuntos que no figuran en nuestro programa de vida y todo se complica.
El estudio de cada tema particular permite saber qué es lo que debemos hacer y cuando la astrología penetre más hondamente en la vida cotidiana, tendremos una sociedad más armoniosa, menos desgarrada. En este apartado, sólo podemos trazar en grandes líneas las aptitudes de los niños, signo por signo. Es evidente que este artículo debería completarse con un estudio personal en cada caso, que orientara el niño hacia dónde sus esfuerzos deben dirigirse. Pero por lo menos servirá de guía para los padres que no sepan hacia dónde orientar sus retoños...
Si tu hijo es Aries
Su programa profesional está relacionado con la dirección de empresas, de una forma independiente y creadora. Debe ser orientado hacia los altos estudios empresariales, si su mentalidad da para ello. Un Aries puede igualmente ser arquitecto, ingeniero, maestro de obras, capataz y, a niveles inferiores, albañil, obrero en empresas de construcción.
Puede también ser funcionario en el Ministerio de Obras Públicas, en empresas mineras. Los Aries son seres llamados a desempeñar un importante papel en la vida política de su país y deben ser preparados en esa perspectiva.
Si tu hijo es Tauro
De alguna manera, en su programa humano figura el inventar, el descubrir, innovar. Será un gran especialista en el mundo de la técnica, de las ciencias o de la filosofía y por consiguiente, es preciso que lo ayudes a formar su pensamiento para que tenga la madurez suficiente como para ser operativo. Su inteligencia se despertará lentamente, pero estará en progreso constante hasta alcanzar las más altas cotas que un ser humano puede escalar.
Domina perfectamente todo lo relacionado con la electrónica, la cibernética, la programación de máquinas, las ondas, comprendiendo en ello el cine, la radio, la televisión, siempre en el plano técnico, lo cual no significa que no pueda tener aptitudes artísticas.
Si tu hijo es Géminis
Es señal de que está hecho para ser un gran comerciante, alguien que sabrá convencer a la clientela, en grado eminente, de que debe comprar esto o aquello, de modo que debe ser orientado hacia las ventas y hacia los negocios en general. Sabrá comunicar a la perfección con los demás y ello lo hace igualmente apto para el periodismo, la literatura, la publicidad.
Puede triunfar en negocios como restaurantes, hoteles, campings, grupos, pubs, discotecas, bares, cafeterías, comercios en general, grandes almacenes, mercados. Debe pues dársele una preparación comercial. Puede igualmente ser funcionario del ministerio de sanidad o prestar servicio en hospitales y cárceles.
Si tu hijo es Cáncer
Edúcalo para la comunicación con la divinidad; enséñale a buscarla con el pensamiento; pregúntale cómo le parece que funciona la máquina llamada mundo y déjalo que busque en su cabecita soluciones, porque es un especialista nato en trascendencia y debe dejarse llevar por su yo superior, el cual le indicará, a su tiempo, en qué debe trabajar.
Su programa interno lo lleva a trabajar en cosas que se inician. Que nunca se han llevado a cabo y, por analogía, en comercios o industrias dedicadas a los niños o a la fabricación de objetos para la cabeza, como sombreros, champús. También su signo está relacionado profesionalmente con todo lo que sean conquistas, hazañas, récords, exploraciones: hay que prepararlo para la heroicidad.
Si tu hijo es Leo
Su programa interno lo llevará a ser un perfecto dominador de todo lo que se refiere a la economía y a las finanzas y puede convertirse en un eminente banquero, en un ministro de economía o un alto funcionario en ese ministerio, de modo que será preciso orientarlo hacia los estudios económicos.
Puede, de igual modo, ser un administrador de fincas y de negocios dedicados al ocio o a los juegos, como un casino, o el organizador de un complejo turístico. También un creador de moda, de belleza, de arte, de artesanía, será un especialista en todo lo que está más allá de lo utilitario y un gran organizador de la vida de los retirados.
Si tu hijo es Virgo
Será, con toda seguridad, un especialista en difusión, bien sea a título de escritor, editor, librero, impresor o cualquier otra forma de expresión de la cultura por consiguiente debes darle una carrera literaria y enseñarle a expresarse con refinamiento.
A niveles inferiores, puede trabajar en industrias relacionadas con la difusión, como fábricas de papel, de aparatos telefónicos, o bien puede ser viajante de comercio, representando una editora, o una fábrica de máquinas de escribir, de ordenadores. Es un persuasor nato que maneja las ideas de manera imparable y debe cuidarse sobre todo de su formación intelectual, a pesar del desinterés por los estudios que demuestre en los primeros años.
Si tu hijo es Libra
Su programa lo llevará a ocuparse de muy diversas cosas, sobre todo relacionadas con los productos alimenticios, desde su creación, o sea, en trabajos agrícolas, como su explotación y distribución en el mercado. Puede ganar mucho dinero explotando aguas minerales, elaborando bebidas refrescantes, fabricando helados.
Puede ser funcionario del Ministerio de Cultura, y hasta ministro, de modo que hay que orientarlo hacia el estudio de las ciencias de la alimentación, porque puede llegar a ser un gran especialista en ellas y un creador de productos dietéticos o propietarios de una tienda de productos de régimen. El comercio de artículos de temporada le conviene perfectamente.
Si tu hijo es Escorpio
Sus impulsos superiores lo llevarán a ser de algún modo profesor de moral. Es decir, deberá procesar la moral donde quiera que se encuentre; ser ejemplo vivo del bien hacer, de las buenas maneras, en un sentido muy amplio. Deberás darle pues una moral muy estricta de manera que sepa distinguir en todo momento el bien y el mal.
La vida lo llevará a ocupar altos cargos, en el Ministerio de Educación, en la diplomacia, como consejero del rey, del primer ministro. Puede ser lo que se llama una eminencia gris y evitar, con sus consejos, muchas catástrofes. Podría igualmente ser un célebre y reputado especialista en creación de joyas y en la venta de oro. O médico especializado en enfermedades del corazón.
Si tu hijo es Sagitario
Será el hombre que sabrá hacerlo todo con suma perfección. Es algo así como un archivo vivo de datos y por ello mismo es muy difícil darle una orientación, porque es especialista en todo y su formación debería consistir en hacérselo estudiar todo, como sucede con los Reyes, que pasan por las distintas escuelas del saber.
Sin embargo, algo que les va, como anillo al dedo, es la informática, la memoria de datos y los trabajos de investigación en laboratorio. También abordarán con éxito el comercio y fabricación de relojes, de máquinas de precisión, y serán excelentes en una empresa de servicios, de derribos, o como anticuarios. Serán además sabios astrólogos.
Si tu hijo es Capricornio
Lo que mayormente dominará cuando sea mayor, serán las leyes, de manera que debes encaminarlo hacia la abogacía y la jurisprudencia. Puede convertirse en un abogado famoso, un juez justo. Será experto en litigios y sabrá llevar a la convivencia a las partes enfrentadas, tanto si se trata de particulares, como de colectivos.
Puede ostentar altos cargos en el ministerio de justicia o de interior, en los sindicatos, en ligas de defensa de algo. Y, por otra parte, tendrá unas facultades artísticas muy desarrolladas, sobre todo en la pintura y podrá ser un pintor famoso. Es preciso pues que en la infancia acuda a una escuela de bellas artes.
Si tu hijo es Acuario
Cuando sea mayor, tu hijo tendrá un gran conocimiento del alma humana y puede ser un experto psicólogo, psiquiatra, psicoanalista, de modo que es preciso formarlo en estas disciplinas. Pero también será experto en problemas industriales y puede convertirse fácilmente en un director de fábrica o en un funcionario del ministerio de industria. No deberá descuidarse su formación en ese sentido.
Otras profesiones hacia las que puede sentirse orientado por su vocación, son las de cirujano, sexólogo, comadrona, y también podría verse lanzado hacia las carreras de militar y policía. Si tiene un temperamento impetuoso o muy vehemente, conviene que se oriente hacia esas profesiones porque podrá ejercer la violencia dentro del orden y no por su cuenta y riesgo.
Si tu hijo es Piscis
La vida lo llevará lejos del punto en que se encuentra, bien sea en kilómetros o lejos de la mentalidad familiar. Tendrá una vocación redentora y podría conducirlo al sacerdocio y a las misiones en países extranjeros. Pero también puede ser médico eminente, llevado por su vocación a restablecer la armonía en los cuerpos maltrechos. Debe dársele una formación humanística, con fuerte enseñanza ética.
Su afición por lo lejano hará, en otros casos, que encuentre su espacio en una agencia de viajes, en organizaciones turísticas, en compañías de ferrocarriles, de aviación o en el comercio de importación-exportación. Puede finalmente ser animador de movimientos religiosos u ocultistas.
Kabaleb
Artículo publicado en: La astrologia en la infancia
Apocalipsis, el camino del conocimiento (12, 1ª parte)
1.- "Una gran señal apareció en el cielo: Es una mujer. El Sol la envuelve y la Luna está bajo sus pies. Doce estrellas coronan su cabeza y, estando preñada, clamaba en los dolores y el trabajo de parto (Apocalipsis XII, 1-2).
La séptima trompeta ha sonado, y tal como lo anunciara el Ángel, el tiempo del viejo mundo se encuentra totalmente liquidado. La visión de Juan ya no tiene como escenario el Mundo Físico, sino el que, en la terminología de los Hermanos Mayores de la Rosa Cruz, se llama el Mundo Etérico, formado por 4 franjas de materia tenue, invisible al ojo físico, conocidas con el nombre de Éter Químico, Éter Vital, Éter Reflector y Éter Luminoso...
En ese Mundo Etérico se desarrollará la Vida en la 5ª Ronda del actual 4º Día de la Creación y al mismo tiempo constituirá el más inferior de los escenarios en que vivamos en el 5º Día de la Creación. No vamos a entrar aquí en el estudio particular del Cuerpo Vital, tema que desarrolló bastante nuestro Hermano Max Heindel en su "Concepto Rosa Cruz del Cosmos" y en el libro "El cuerpo vital y el cuerpo de deseos", en el que los discípulos de Heindel resumen todo lo que escribiera sobre el tema. Los que lo deseen deben consultar estas obras para ampliar su información.
Recordemos tan sólo que el Cuerpo Vital es nuestro vehículo más maduro después del físico y que cuando el cuerpo físico haya alcanzado su máxima plenitud, dando de sí todo lo que podía dar, la Vida se retirará al Cuerpo Vital y en él se integrará toda la organización existente en el cuerpo físico. El Trabajo del tránsito de un mundo a otro consiste precisamente en saber transvasar la vida del organismo físico al vital. Los que sepan realizar la operación serán ciudadanos a parte entera del otro mundo, y los que no sepan hacerlo serán ciudadanos de segunda fila.
2.- La primera visión de Juan en ese nuevo mundo de la 5ª Ronda es una mujer en el cielo y en los dolores del parto. Ya vimos en nuestro primer curso que al comenzar los Trabajos de la Creación, fue la parte femenina de la divinidad la que entró en funciones, y así en todas las etapas, la mujer ha aparecido antes que el varón. En el relato de la Creación, se considera Adam, convencionalmente, como varón, pero los lectores ya saben que Adam era hermafrodita hasta que su naturaleza fue partida, dando lugar a la formación de Aisha, la mujer primordial. Luego, cuando esa mujer recibió el nombre de Eva, fue ella la que abrió el proceso evolutivo gracias a su relación con Samael, la Serpiente.
Al comenzar nuestro peregrinaje consciente por el Mundo Etérico, de nuevo la mujer aparecerá para alumbrar la Voluntad, el varón.
El Árbol Cabalístico ha sido representado muchas veces ubicándolo en el interior del cuerpo humano, de manera que la cabeza cae en Kether y los pies en Malkuth. En esa 5ª Ronda Malkuth habrá desaparecido como tierra física y la esfera más inferior será la de Yesod. Allí estarán nuestros pies. Por ello esa Mujer de la visión de Juan tiene los pies en la Luna, lo cual significa que el hombre de esa época ya no "andará" sobre un tapiz de anécdotas y acontecimientos externos, sino que lo más inferior de su naturaleza serán las experiencias internas que Yesod-Luna forma en nosotros mismos.
Al comienzo de las experiencias humanas en la 4ª Ronda encontrábamos a Eva dejándose fecundar por la Serpiente. En esta visión de Juan la Mujer está envuelta en el Sol. Podemos decir que el Sol la impregna, la vitaliza y la fecunda. En el Cuerpo Etérico la fecundación no se realiza de la forma que todos conocemos. En esa esfera los papeles cambian y los seres humanos que tienen un cuerpo físico negativo, o sea, de mujer, tienen un cuerpo vital positivo, o sea, de hombre, y viceversa. Ese Sol que envuelve a la Mujer Etérica es una imagen del Ego de la divinidad, impregnando su Voluntad inferior y haciendo que ésta conciba el Hijo que ha de ser el Héroe Solar, el gran protagonista del nuevo período que empieza.
3.- Doce estrellas coronan su cabeza, dice Juan. Esas doce estrellas representan las 12 propiedades Zodiacales que se han vuelto luminosas. La luz, en el proceso evolutivo, empieza siempre resplandeciendo por dentro, y el envoltorio de tinieblas no permite que se la vea desde el exterior. Poco a poco, en sus constantes revoluciones, va limando la costra material que la aprisiona y su brillo aparece en el exterior. Así sucede con las estrellas del cielo y con los átomos que forman nuestro tejido orgánico. Las estrellas fueron un día cuerpos opacos en los que los Elohims sembraron las semillas de la luz; esta luz fue creciendo internamente y un día se derramó al exterior y la estrella se convirtió en fuente exportadora de luz.
Las propiedades de los signos del Zodíaco van siendo plantadas en nosotros por los Elohims que trabajan en los cuerpos planetarios, labrando nuestra Tierra Humana, vida tras vida, para que esa semilla zodiacal crezca en nosotros. Después de un largo período de desarrollo interno, nos convertimos nosotros mismos en semilla zodiacal, capaces de exportarla y fecundar con ella nuestro mundo. Cuando esto sucede, la luz de esa materia zodiacal brilla como una estrella. En esta visión de Juan, esas doce estrellas aparecen en la cabeza de la mujer como una corona. Es la corona de Kether y significa que esa Mujer Etérica que alumbra la Voluntad Creadora dispone de las 12 fuentes Zodiacales a título de potencial, con el que instrumentar la Vida en esa nueva etapa. Hemos dicho muchas veces, al hablar de la dinámica operante en el Árbol que aquello que está en la cabeza (Kether), un día nos lo encontraremos en los pies (Malkuth). Aquí Malkuth ha desaparecido y tenemos a Yesod en los pies y nuestro trabajo consistirá en proyectar la luz de arriba a nuestras más bajas instancias humanas.
4.- En la 4ª Ronda de este 4º Día de la Creación, hemos tocado fondo, hemos descendido hasta los más profundos abismos, poniendo fin a la etapa involutiva. Esto significa que nuestros vehículos corporales le han traído a nuestro Ego un cúmulo de experiencias suficientes como para fabricarse una corona zodiacal luminosa; es decir, lo hemos puesto en condiciones de actuar como Zodíaco, sin necesitar aportación energética alguna de los 12 signos.
Nos dice la Cosmogonía de los Hermanos Mayores que algunas de las jerarquías Zodiacales ya se han retirado, después de habernos dado sus esencias. Podemos añadir aquí que cuando haya sonado la 7ª trompeta, se habrán retirado todas y cada Ego deberá funcionar con las propiedades Zodiacales que haya conseguido incorporarse a lo largo del período involutivo. Esas propiedades, una vez adquiridas, se convierten en fuente inagotable, como lo es la luz del Sol. La vida no se gasta al usarse. Lo que se va debilitando con el uso es el vestido que la Divinidad ha puesto a su Obra a través de Binah, en un período de los Trabajos en que no podríamos soportar la Desnudez Divina. En la nueva etapa que comienza con la 5ª Ronda, la Divinidad aparecerá al desnudo y los hombres que la representan irán desnudos También.
Así pues, esta Mujer Etérica que es el modelo cósmico de la Nueva Era; esa Mujer que grita en los dolores del parto, porque ha de sacarse de las entrañas al Varón, como Adam sacó de las suyas a Eva, constituye la imagen de la humanidad de la Nueva Era; una humanidad formada por individuos que dispondrán de un Ego que ha captado los poderes Zodiacales y que ya no mandará sus vehículos humanos a por experiencias, sino que será Él, con su corona de 12 estrellas, el que enviará la luz abajo para que su Personalidad Etérica vea claro el Trabajo a realizar en ese mundo y pueda utilizar sus energías creadoras no en este cine que nos estamos haciendo ahora, rodeándonos de un "elenco artístico" para que nos produzca sensaciones, sino para dar esas energías creadoras a las oleadas de vida que nos siguen y conducirlas así a la plenitud.
5.- "Un segundo signo apareció en el cielo: un enorme dragón rojo-fuego de siete cabezas y diez cuernos, cada cabeza coronada con una diadema. Con su cola barre la tercera parte de los astros del cielo, precipitándolos en la tierra. Y el dragón se paró delante de la Mujer que estaba preñada, el dragón se aprestó a devorar a su hijo en cuando hubiese parido" (Apocalipsis XII, 3-4).
Cuando todo parecía haber terminado con el toque de la 7ª trompeta y el anuncio de la voz del cielo que decía: "Ya llegó el reino de nuestro Dios y de su Cristo en el mundo, y reinará por los siglos de los siglos", he aquí que reaparecen nuestro viejo conocido, el Dragón, Aprestándose a devorar el fruto de la Mujer Etérica y empezando por barrer con su cola los astros del cielo. ¿Es que en el Reino de Cristo hay Dragones que se comen a los recién nacidos? Los comentaristas profanos del Apocalipsis, los que no poseen las claves herméticas, piensan que a partir del capítulo 12 Juan repite lo que ya ha dicho anteriormente, añadiéndole nuevas pinceladas. Pero no se trata de una repetición literaria, sino de una repetición vivencial.
Ya sabemos que en cada nueva etapa se produce una Recapitulación de las vividas anteriormente, del mismo modo que a cada nueva vida recapitulamos experiencias vividas en existencias anteriores. En la 5ª Ronda, después de que en la 4ª hayamos tenido una Anticipación Emocional y Mental de lo que serán los Días futuros, volvemos al 1er Día y 1ª Ronda, al 2º al 3º y al 4º. Juan nos describe aquí la Recapitulación de la etapa física, o sea de la 4ª Ronda, en la cual ahora nos encontramos y, por consiguiente se reproducirá el combate entre el Bien y el Mal.
6.- El Dragón de Fuego es la primera bestia que presenta combate. El Dragón, como hemos visto, es la Bestia mítica generada con los Desperdicios del elemento Fuego. Es ese Fuego Creador, esa Voluntad Desperdiciada y que busca cobijo en el Abismo. Esa Fuerza Viva, que custodia a las princesas encantadas, imágenes que representan a nuestra Alma prisionera de los Valores de Abajo, ha participado en todos los combates que ha tenido que librar el Caballero, y que nos han sido referidos en tantos mitos y cuentos medievales. Cuando la personalidad superior busca los Tesoros experimentales para ofrecérselos al Ego, siempre ocurre que esos Tesoros se encuentran en una cueva guardada por un Dragón. Esto significa que para enriquecer a nuestro Yo Eterno, es preciso destruir la Fuerza que guarda los valores materiales. Estos Valores, son tan apreciados por nuestro Yo mundano, que les ha puesto un guardaespaldas llamado Dragón. El Dragón genera los argumentos tras los cuales se escuda el Yo mundano para seguir gozando de aquello que le place.
En la literatura espiritualista el Dragón ha recibido a menudo el título de Príncipe del Mundo y, realmente, lo es en un determinado período de nuestra existencia. De él nos vienen las voces que nos dicen: "No puede hacerse nada sin dinero; ¿cómo vas a hacer el Bien, hombre, si no tienes un euro? No te reprimas, goza, entrégate al placer, porque sino te van a salir complejos y te volverás neurótico. El Dragón, su Fuerza, servida en bandeja por los Luciferianos, tiene argumentos rotundos, muy convincentes, y cuando el Caballero Espiritual aparece en nuestra naturaleza, no le es demasiado difícil al Dragón devorarlo, achicharrándolo primero con el Fuego que le sale de la boca. Al comerse al Caballero, la fuerza del Dragón aumenta y cuando lo tiene dentro, muerto y bien muerto, le dice: Yo te daré los medios para conseguir el fin que persigues. Te daré becas de estudios, subvenciones, te presentaré a gentes que poseen castillos, influencia social, a gente importante que te ofrecerán tribunas y bellas mujeres que darán un toque de distinción a tu obra, mientras en sus brazos encontrarás el reposo que necesitas. Y así el Caballero que buscaba tesoros para el Ego acaba como la Princesa, encerrado en el castillo laberíntico que guarda el Dragón, en el que es muy fácil entrar y muy difícil salir.
7.- Todos hemos sido, en algún momento de nuestro ciclo evolutivo, esa Bella Durmiente alojada en el castillo del Dragón. Allí ha permanecido nuestra Alma soñando con la felicidad que el Fuego Desperdiciado hace brillar ante nuestros ojos. El Dragón de las 7 cabezas coronadas y los 10 cuernos vela ese sueño y lo alimenta poniéndole fantásticas imágenes. Las 7 cabezas coronadas representan los 7 Séfiras activos en esta 4ª Ronda que ahora, en esa secuencia apocalíptica, recapitulamos desde la 5ª Ronda. Ese Dragón de Fuego contiene el Fuego de Kether desperdiciado en Binah, en Hesed, en Gueburah, en Tiphereth, en Netzah, en Hod y en Yesod, Total 7 Tronos de Kether, en los cuales la Voluntad Creadora se manifiesta de distinta manera, de una forma peculiar, pero siempre es Impulso que lleva las cosas más allá de sí mismas; que pone fin a lo estacionario y abre un proceso creador. Pero el hombre ama lo estacionario y en lugar de utilizar los 7 Fuegos de Kether, deja te resbalen por él y se Desperdicien, formando con ellos las 7 cabezas del Dragón de Fuego, que nos suministrará las energías creadoras al revés inoculándonos proverbios estabilizadores, como aquel que dice "Más vale loco conocido que sabio por conocer". No crear, no ir más allá, invertir la fuerza creadora en multiplicar las imágenes materiales, en crear noticias para los periódicos y hacer que en el mundo pasen cosas. Esa es la filosofía del Dragón. Así parece que estamos viviendo en un dinamismo fantástico; nos parece que nuestro mundo avanza, pero en realidad el Dragón nos mantiene en una isla de la fantasía y esos movimientos alocados se producen en un tobogán que gira sobre sí mismo y nada se mueve a nuestro alrededor.
8.- Los 10 cuernos del Dragón representan los 10 Séfiras del Árbol, lo cual indica que la Bestia es perfecta, que ha sido diseñada por las Fuerzas Creadoras que nosotros movemos en nuestra naturaleza interna a la perfección y que en ella encontramos respuesta a toda inquietud que pueda surgir en nosotros. En el Dragón de Fuego hay ventanillas en las que puede obtenerse todo tipo de información sobre las características del universo. Y así, cuando el aspirante a la sabiduría se pregunta por el origen del universo, los agentes de información del Dragón le contestan: "¡Hombre, eso está chupao. Fue en un choque de nebulosas que empezó todo!" Y allí van los sabios pregonando la sabiduría del Dragón. Claro que sus respuestas han de ser lo suficientemente absurdas como para impulsar la Bella Durmiente a despertar de su sueño y a provocar el galope del Caballero que ha de liberarla de su castillo. El Dragón, manipulado por los Serpientes, es una Fuerza al servicio de la Evolución, aunque nos diga las cosas al revés para que las entendamos.
El Dragón representa el tercio de las Fuerzas Creadoras Desperdiciadas, representa al Kether del Abismo y, por consiguiente, barre del cielo la tercera parte de las Fuerzas existentes que, representadas por él, ya no son necesarias.
9.- En esta secuencia lo vemos y aprestándose a devorar el hijo que la Mujer Etérica va a parir. Aunque esta situación se refiera a la Recapitulación que efectuaremos en la 5ª Ronda, precisamente por ser una Recapitulación de lo que está sucediendo ahora en vivo, debemos tomar nota de la enseñanza que este punto conlleva.
Nuestro Cuerpo Etérico es el que Concibe las fuerzas espirituales concentradas en el Sol-Tiphereth. En el curso de nuestros estudios hemos visto como el Ego emite un Programa-Designio, que va saltando por las ramas del Árbol, de Centro en Centro, hasta alcanzar el Séfira llamado Tiphereth. A partir de ahí, entran en funciones Netzah, Hod, y Yesod, regentes de los Éteres Luminoso, Reflector y Vital, que instituyen, forman el Programa, lo paren y lo sitúan en Malkuth. Si ese Hijo-Programa del Ego es devorado por el Dragón apenas salido del vientre de nuestro Cuerpo Etérico, sucederá que el Programa emanado de nuestro Yo Eterno será realizado en el vientre del Dragón, alimentándose y creciendo gracias a las energías Desperdiciadas que el Dragón contiene.
Cada Hijo que la Mujer Etérica pare, dispone de un contingente de energías que le son suministradas desde arriba para que pueda realizarse. Pero si es tragado por el Dragón, ese cupo energético irá directamente al cubo de los Desperdicios, por así decirlo y el Dragón se fortalecerá. Esto sucede con mucha frecuencia en el ser humano de hoy. Los Designios del Ego van a parar al vientre del Dragón y el Programa de experiencias a realizar se efectúa al revés, de manera que nuestra Alma tiene que desentrañar la verdad a través de la mentira, a la manera de ese millonario caprichoso que obliga a su heredero a gastarse un millón de dólares en una semana, para que aprenda, en el despilfarro, las virtudes del buen administrador.
Vemos así que los propósitos de nuestra divinidad interna pueden caer en el Abismo antes de haber tocado tierra, por así decirlo, y así los Desperdicios ya no son los mendrugos que caen de nuestra mesa después de habernos dado el gran banquete con los alimentos del Ego, sino que es el plato entero el que se cae abajo sin que hayamos tenido tiempo ni tan siquiera de olerlo.
10.- Así pues, en la 5ª Ronda recapitularemos todos los Trabajos anteriores, desde el 1er Día. Juan nos refiere únicamente los relacionados con la 4ª Ronda en su fase terminal; de ahí que parezca repetir lo ya relatado anteriormente.
Cuando un escolar recapitula lecciones ya aprendidas, abre de nuevo antiguos libros o páginas que en su día fueron giradas. Ello le es posible porque conserva el antiguo Libro, el antiguo cuaderno de trabajos. Si esas Recapitulaciones cósmicas son posibles, es debido igualmente a que se conserva el Libro en que la Historia fue reseñada, y por ello esas Bestias que en su día salieran del Pozo del Abismo y terminaran su jornada de Trabajo, vuelven a cobrar una existencia real.
Si el escolar recapitula es porque su Maestro no está seguro de que sepa lo que se supone debería saber; quizá superó la prueba en vivo gracias a unas "chuletas", o porque alguien le apuntó o mediante un esfuerzo de memoria que le permitió recitar un texto sin comprenderlo. Lo mismo sucede con el Hombre Etérico. Por lo demás, al recapitular siempre se captan detalles que antes no se captaron porque se tenía menos información y, en una visión más amplia de las cosas, los antiguos significados cambian.
En la Recapitulación de la 5ª Ronda, los Dragones de la 4ª ya están muertos, ya han sido vaciados de sus energías. Sin embargo, esa guerra de Ángeles que tendrá lugar no es ficticia. En estos momentos disponemos ya de bastante información como para hacernos una idea de cómo suceden las cosas en las Recapitulaciones. En efecto, algunos psicoanalistas cultivan la técnica que ellos llaman Recordaciones o Regresiones, y que consiste en someter al paciente a un sueño hipnótico y hacerlo retroceder en el tiempo hasta pasadas encarnaciones. Entonces ese hombre reencuentra el pasado -si es el suyo propio o un pasado histórico, es algo a discutir- . Pero lo cierto es que se han grabado testimonios angustiosos del naufragio del Titanic, de una batalla del César o de la Revolución Francesa, narrados como si el propio paciente fuera el noble a quien van a decapitar. Hasta ahora, que yo sepa, nadie ha salido con la cabeza guillotinada en esas Regresiones, pero sí ha sucedido que ciertos videntes, contemplando escenas pavorosas del pasado, hayan muerto de angustia y de miedo. Diremos pues que si las circunstancias del pasado no pueden incidir directamente en el presente, sí pueden causar un efecto indirecto, y el hombre que superó felizmente las pruebas de la 4ª Ronda, puede sucumbir en la 5ª y situarse en el pelotón de los Retardados.
11.- "Parió un varón, que ha de apacentar todas las naciones con su cetro de hierro; y el niño fue alzado hasta el trono de Dios, mientras que la Mujer huía al desierto, donde Dios le ha preparado un refugio para que sea alimentada durante mil doscientos setenta días". (Apocalipsis XII, 5-6).
Vemos que el Dragón no consigue comerse el fruto de las entrañas de la Mujer Etérica. Es el Hijo del Ego, el Hijo de Kether que, del mismo modo que nació del Hombre en la Tierra, vuelve a nacer en nuestro Cuerpo Etérico de la 5ª Ronda. Y del mismo modo que en la 4ª Ronda sobrevivió a las persecuciones, sobrevive también en la 5ª Ronda. Dios interviene decisivamente para salvarlo del Dragón. Ya vimos en anteriores comentarios, que nuestro Ego se encuentra ya en condiciones de intervenir activamente en los asuntos de abajo. En la hora final, el Dragón tiene poca fuerza, pero durante milenios se ha estado tragando los hijos que nuestra naturaleza etérica iba concibiendo.
La Mujer Etérica, una vez realizadas sus funciones, huye al Desierto. Al Desierto Psíquico, claro está, en espera de que le sean confiados nuevos Programas y sea llamada a parir otra vez. Cuando los Senderos que comunican el Mundo de Creaciones con el Mundo de Formación no están trabajando, se dice que están Desiertos. Cuando en un Horóscopo, Venus, Mercurio y la Luna no forman aspectos, es señal de que la Mujer que ha de concebir de la espiritualidad se encuentra en el Desierto y la vida transcurre o bien en los Mundos de Arriba, los de Emanaciones y Creaciones, o en el de Abajo, el Mundo de Acción.
Al decirnos Juan que esta mujer será alimentada durante 1.260 días o, lo que es lo mismo, 42 meses, significa, como hemos explicado en la lección anterior, que permanecerá allí el tiempo que tarde Hesed (4) en subir a Hochmah (2) para solicitar nuevo Trabajo. Del mismo modo que el Ego, en su mundo de plenitud, siente los impulsos de sus Átomos-Germen pidiéndole nuevas experiencias, también la personalidad emotiva, capitaneada por Hesed, pide a su superior, Hochmah, nuevos Trabajos en el curso de una encarnación.
Kabaleb
Artículo publicado en: Apocalipsis
El plagio de Haziel
Como son numerosas las personas que me han comentado estar asombradas por las coincidencias que existen entre la obra de Kabaleb y la de Haziel, me he decidido por fin a explicar la historia. Lo primero es comentar que este autor ha fusilado literalmente toda la obra de Kabaleb en Francia y está haciendo lo propio en Italia y Portugal.
Kabaleb y Haziel fueron amigos de infancia, ambos nacieron en la ciudad española de Gerona. Kabaleb se distinguió en sus estudios, al punto que le hicieron saltar dos cursos escolares porque sus profesores dijeron que se aburría en clase. A la edad de 15 años comenzó a trabajar como redactor en el Diario “Los Sitios”. A los 18 años se le concedió una beca para estudiar la carrera de periodismo. Haziel, por el contrario, dejó el bachillerato y más tarde se alistó en la legión extranjera, donde nunca pasó de ser un soldado raso (aunque en su currículum ponga que fue capitán de la marina)…
El destino quiso que los dos fueran a parar a París durante la época del franquismo. Cuando Kabaleb escribía artículos, Haziel se los compraba y los publicaba a continuación con su nombre. Así, en los años 50, Haziel ya había comenzado a plagiar.
En 1978, Kabaleb comenzó a escribir, en España, su gran obra. En 1975, publicó “EL Significado de los Sueños” y “El Horóscopo Chino”, ambos fueron plagiado por Haziel, el segundo incluso después de haber sido publicado en Francia bajo el título: "l' Horoscope Chinois", firmado Soliatan Sun, un seudónimo utilizado por Kabaleb).
En los inicios de la obra y de la creación de la escuela cabalística ETU (que llegó a tener ramificaciones en muchos países del mundo) Haziel vino a vivir una temporada en España y Kabaleb solicitó su ayuda. Así Haziel se encargaba de hacer las copias y responder a las distintas preguntas de los estudiantes por correspondencia. Al cabo de un determinado tiempo se volvió a Francia (abandonando definitivamente a su mujer y a su hija, de las que no habla en su biografía, en la cual miente sobre sus estudios, su carrera militar y su trabajo en el instituto Charlemagne, donde dice que era profesor de filosofía, cuando en realidad era el conserje).
Después de su vuelta a Francia, Haziel comienza el plagio de la obra de Kabaleb a gran escala. Éste es informado por un amigo algunos años más tarde y le amenaza con denunciarlo a los tribunales. Haziel hace ver que se arrepiente y paga una parte de los beneficios a Kabaleb, jurándole que nunca más volverá a plagiarle. Pero en 1991, después de la muerte de Kabaleb, vuelve al ataque y sigue el plagio masivo de las obras de Kabaleb. Haziel no dudó siquiera en publicar los distintos artículos que kabaleb había publicado en España en la revista Más allá y en Guía zodiacal, bajo su propio nombre.
En 2006, los herederos de Kabaleb empezamos un pleito por plagio, contra él y contra su editora Bussière (quien fomenta en él el plagio, según dijo el propio Haziel). El pleito sigue abierto y a la espera de un veredicto, con 14 plagios documentados y presentados ante el juez.
Kashiel (hijo de Kabaleb)
Artículo publicado en: Haziel plagio
Lista de artículos

Para facilitaros la tarea, he confeccionado una lista de los artículos de este blog (respetando los mismos bloques), con un pequeño índice de sus temáticas, lo cual os evitará tener que estar navegando por el blog para encontrarlos. Así mismo, he abierto un directorio en el menú principal llamado: lista de artículos...
Reflexiones para una nueva era
Elevación
Cómo podemos alcanzar la elevación espiritual.
Interpretación del Padrenuestro
Kabaleb en este artículo realiza una interpretación esotérica de la oración del Padrenuestro
La rosa y la cruz
Este artículo nos habla sobre el simbolismo de la rosa y de la cruz, utilizado por la comunidad Rosacruz.
Los ojos
Aquí escribe sobre los ojos como lámparas del cuerpo.
Todo lo que das, recibes
Aquí de la ley universal que dice que primero hay que dar para poder recibir.
Todos los caminos conducen a la cima
Aquí nos indica que el camino de la verdad tiene infinitas sendas.
Relaciones padres-hijos
Artículo sobre el enfoque que debe darse a las relaciones entre padres e hijos.
La astrología en la infancia
El carácter de los niños según su elemento
Aquí Kabaleb nos habla del carácter que tendrán nuestros hijos según el elemento bajo el cual hayan nacido.
La astrología y los niños
En este artículo se analizan los rasgos de la personalidad de los niños según su signo.
Isalem, artículos
Isalem 1
aquí Kabaleb nos habla del objetivo de sus enseñanzas; del significado del nombre de Kabaleb; de por qué es necesario utilizar un hombre sagrado; de la ubicación de los Luciferianos en la columna vertebral; del infierno y el karma; de cómo aumentar el nivel de conciencia; de mejorar los enfermos.
Isalem 2
El misterio de la personalidad; la función de los signos del zodiaco; en el mundo del deseo no hay materia física; el trabajo y los días la semana.
Isalem 3
Cristo nace de nuevo; la confusión extraterrestre; la alternativa de sexos en las encarnaciones; por qué no recordamos las vidas pasadas; sobre las oraciones en voz alta; una enseñanza no es válida si no se vive.
Isalem 4
Por qué estamos enfermos; cuándo apareció nuestro cuerpo físico; los trabajos de las distintas jerarquías en sus respectivos mundos; donde actúa nuestro Dios; los días de la creación y la evolución; qué pasó con Jesús cuando Cristo tomó posesión de su cuerpo físico; Cristo, ¿vino más de una vez a la tierra?; ¿cuándo baja Dios al mundo deseos?; ¿existen dos categorías de ángeles? ¿Cuánto tiempo se pasa en cada etapa de vida? ¿Por qué el Ser supremo tiene necesidad de nuevas creaciones? ¿Hemos vivido en una anterior encarnación hechos que nos están sucediendo ahora? Las consecuencias de una muerte violenta si no se pierde la sangre; la tierra, ¿también proyecta su influencia en el sistema solar? Sobre la creación de los artificiales; prácticas que conducen a las bajas regiones; tus actos orientan tu futuro.
Isalem 5
Los gestos y las palabras del amor.
Isalem 6
La dinámica de los genios.
Isalem 7
El trabajo de los senderos del árbol cabalístico; senderos del 1 al 32.
Isalem 8
Las exhortaciones de los genios
Clases de Kabaleb en audio
La dinámica de los genios
El nacimiento crístico 16/12/81.
Capricornio y la política del ego 23/12/81
Temas varios 20/1/82 (la droga; la estrella de seis puntas; la pirámide)
Temas varios 27/1/82 (el karma de los niños, el trabajo del ego, ser y no hacer).
Temas varios 29/6/83 (desbloqueos en el árbol de la vida; nueva luna de Cáncer; el diluvio; la era de Acuario).
Temas varios 14/9/83 (las letras del nombre; la sangre y la donación de órganos; trucar destino
Vehuiah
Virgo 21/9/83
Kabaleb
Artículo publicado en: Lista de articulos
La dinámica de los Genios
Esta cinta de Kabaleb contiene una clase ofrecida el 16/1/85.
Tema: la dinámica de los genios
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La digitalización de este archivo ha sido realizada por Xavier Viladevall.
En esta grabación tienes los siguientes temas (para más información hacer clic en las palabras subrayadas) :
• Plantar el cielo en la tierra
• Regencia de los genios (Yod, He, Vav, He, quintaesencia) (minuto 2.44)
• Estrella de la omnisciencia (m.6.20)
• Ángeles guardianes (m.8.02)
• ¿Cuál es mi misión en la vida? (m.11.46)
• Nueva Luna de Acuario (15.32)
• El aprendizaje modifica nuestras relaciones (m.18.30)
• La pareja es más importante que el conocimiento (m.20.28)
• Negarse a las relaciones sexuales (m.27.50)
• Comprensión a la fuerza (m.34.00)
• Saltar la dificultad (m. 35.15)
• Aplazar el programa del Ego (m.37.25)
• Iglesias cristianas (m.40.30)
• Informar a la sociedad (m.42.51)
• La divinidad interna (m.44.50)
• Nos encaminamos hacia el Amor (m.50.25)
Artículo publicado en: Audio de cursos dictados por Kabaleb
Apocalipsis, el camino del conocimiento (11, 2ª parte)
12.- Se nos dice en este punto que el testimonio de los dos Testigos no se prolongará más allá del tiempo previsto, o sea, de esos míticos 42 meses o 1.260 días. ¿Qué espacio de tiempo puede significar en términos reales? Hemos dicho que 42 es el número que preside en el momento en que el hombre inicia la curva hacia arriba, después de haber estado involucionando hacia abajo y, por consiguiente, depende de la velocidad de crucero de cada uno el que se llegue más temprano o más tarde a esos 42 años simbólicos...
Viéndolo desde otro punto de vista podríamos decir que 42 representa el tiempo que tarda el 4 en llegar al 2; es decir, el tiempo que tarda Hesed en alcanzar Hochmah o, dicho de otro modo, el tiempo que tardan los Deseos en reinvertir su corriente que los lleva a la conquista del mundo físico para potenciar el Centro del Amor-Sabiduría, ya que Hesed-Júpiter representa el poder ejecutivo y aquello que irriga su corriente, florece con fuerza y vigor.
En este punto del relato apocalíptico nos encontramos con un grupo humano que hubiese debido alcanzar ese punto 42 de su evolución y que no lo ha alcanzado. En efecto, para pasar del mundo de Binah-Jehová al de Hochmah-Cristo es preciso haber descendido hasta la máxima frontera involutoria y haber iniciado el camino de la evolución que nos conduce de nuevo a la cima de la que hemos bajado, con toda la carga de experiencias vividas en el Camino.
Al no haber conseguido esto por el propio esfuerzo, aparecen los dos Testigos para ayudarlos a cruzar sanos y salvos los dominios del Señor de la Tierra, de manera que en su impulso descendiente no se incrusten en esa Tierra que debe ser sobrevolada tan solo, para alejarse de ella y poner proa al cielo azul. Ya hemos visto que esos 2 Testigos pueden devorar a sus enemigos, achicharrarlos con su Fuego, detener la lluvia, etc. Si todo eso no da resultado, los 2 Testigos tendrán que enfrentarse con la Bestia del Abismo que los matará.
13.- ¿Cuándo sobrevendrá esa lucha de los Testigos con la Bestia? Será la lucha misma la que fijará el tiempo real de duración del testimonio de los enviados. Examinemos de nuevo la situación: Un grupo de seres humanos, de esos "seres" internos formados por nuestras Tendencias, desciende a toda velocidad hacia el Abismo. La divinidad interna, al contemplar la situación, exclama: ¡Se van a matar! Y manda 2 Testigos para que eliminen del interior de esos hombres las fuerzas que los impulsan al Abismo. Si tienen éxito en su empresa, esos seres inician la curva ascendente, lo cual significa que han cruzado exitosamente el borne 42 y se ven propulsados hacia lo alto. En este caso los 2 Testigos ya han cumplido su cometido y abandonan su puesto de trabajo. Si esos Testigos no consiguen enderezar la trayectoria de los hombres en los cuales trabajan, éstos alcanzan el borne 42 y siguen descendiendo. Van hundiéndose en el Abismo, penetran en el dominio de las Bestias, al que no pueden descender los enviados del Ego-Dios. La Bestia se encuentra en su elemento y cuanto más desciende el individuo, mayor es su fuerza. Los Testigos mueren, pero esto es una forma de decir. Las energías creadoras no pueden morir, de modo que esa muerte es como la de Abel, devorado por Caín hasta el día de la resurrección Crística.
La muerte de una Fuerza Creadora significa su neutralización mediante una pared de materia que la recubre durante el tiempo en que las leyes materiales le permiten subsistir. Pasado ese tiempo, la muralla se desmorona y la Fuerza Creadora encerrada en ella reaparece más viva que nunca.
Así diremos que el tiempo real de duración del ministerio de los dos Testigos será el que necesiten los hombres para iniciar la curva ascendente, o el tiempo que tarden en sepultarse en el Abismo. En el primer caso los Testigos seguirán triunfantes; en el segundo, morirán en manos de la Bestia. No se trata pues de fijar ese tiempo de actuación en años, meses o días astronómicos.
14.- Sabiendo que esto sucede así, el hombre espiritualmente despierto ha de detectar en él la presencia de los 2 Testigos y su lucha. Cuando esos Testigos profetizan vestidos de saco, lo hacen dentro de nosotros mismos. Si nos anuncian la ruina de nuestro mundo, tenemos que en enterarnos, porque es algo que sucede en nuestro interior y que la conciencia transmite a todos los reyezuelos que se mueven en nuestros Centros de Poder internos. Si achicharraran y devoran a los enemigos que encuentran, tenemos que enterarnos porque el drama se está desarrollando en nuestra geografía humana y no podemos decir que no nos concierne. El Fuego que sale de la boca a esos 2 Testigos es un fuego que incendia nuestros espacios internos y hemos de apercibirlo como un Ardor, como un Impulso Devorador que nos lleva quemar nuestras cosechas, nuestras plantaciones, aquello que amábamos y venerábamos y que, movidos por ese Ardor Interno, que es un don del Ego, lo destruimos porque ya no lo reconocemos como obra nuestra, sino que es el testimonio de un pasado que los 2 Testigos nos ayudan a liquidar.
Y si nuestras emociones-aguas se vuelven sangrientas, si engendramos con ellas vivencias en los demás; si ellos, los que nos rodean, van cargados de gérmenes de nuestra propia vida y nos vinculamos así a diestro y siniestro a personas que nos convertirán en actores de su "compañía" y nos llamarán para que aparezcamos en el mundo físico, a fin de que ellos puedan vivir sus experiencias con toda plenitud, ¿cómo no lo vamos a notar?
15.- Y luego, si bajamos al Abismo y la Bestia guerrea, vence y mata a los 2 Testigos, ¿cómo no lo hemos de notar? ¿No notamos acaso el amanecer, la plenitud del mediodía y la penumbra del ocaso? Cuando nuestro cielo interno se oscurece, cuando ya no distinguimos el contorno de las cosas y ya no somos capaces de discernir lo que está bien y lo que está mal, lo hemos de notar.
La manifestación de la Bestia -o sea, de las energías degradadas- en nosotros, no puede pasarnos desapercibida, porque su reino lleva consigo las señales de lo ruinoso. ¿Qué pasa cuando nos vamos a vivir a una casa muy antigua? Que constantemente debemos efectuar reparaciones: aparecen fisuras en las paredes, en el techo; las tuberías deben soldarse sin cesar... Cuando debemos realizar esfuerzos sobrehumanos, trabajar horas y más horas para que aguante aquello que estamos haciendo, no cabe duda de que estamos trabajando en el dominio de la Bestia y si no dejamos el asunto para emprender otra cosa, nos pasaremos la vida apuntalando lo que se hunde. Por ello debemos trabajar siempre en aquello que nos resulta fácil de hacer, que nos produce placer al hacerlo y que realizándolo, todo parece más claro y diáfano a nuestro alrededor.
Los cuerpos de los dos Testigos yacerán en las plazas de Sodoma o Egipto, donde el Señor de los Testigos fue crucificado, dice la crónica. Los pueblos, tribus, lenguas, naciones, es decir, todo lo que hay en nosotros de múltiple, fraccionario, divisorio, todo lo que no es Unidad, verá esos cuerpos durante tres días y medio, y se alegrarán de verlos insepultos, intercambiándose regalos porque ya no atormentarán sus conciencias y dejarán que la Bestia se establezca en ellos y reine.
Estos tres días y medio corresponden a los períodos Yod-He-Vav, necesarios para producir cualquier cambio de nuestra forma de ver, de pensar, de sentir. El 4º Día es el día 2º He, dividido a su vez en 4 períodos: el Yod, que va del amanecer a mediodía; el He que va del mediodía al ocaso; el Vav que va del ocaso a la medianoche y el 2º He que va de medianoche al amanecer. De modo es en el periodo Vav de ese 4º Día que se produce el cambio indicado en el siguiente punto del texto apocalíptico.
16.- Aquí se citan Sodoma y Egipto. Se trata, claro está, de ciudadelas psíquicas en las que el Ego es crucificado y donde el Señor de la Tierra reina ufanoso apoyándose en la fuerza de la Bestia.
Sodoma es la ciudadela psíquica que Jehová destruyó por el fuego. Los habitantes de esa ciudad han dado nombre a una práctica, la sodomía. Pero debemos interpretar esa sodomía en términos psicológicos, pudiendo decirse que sodomita es aquel que encuentra placer en la adoración de lo instintivo; el que siente amor por lo que se encuentra en los bajos niveles y el que aborda las tareas humanas al revés de cómo deben ser y, por consiguiente, se descalifica a sí mismo de las tareas creadoras, y sus actos no pueden dar lugar a ninguna creación, ni en el mundo físico, puesto que los hijos no se engendran por el ano, ni en los mundos intelectual o emotivo, ya que todo tiene una correspondencia y cuando hacemos algo aquí abajo, lo establecemos en los mundos de arriba o en las esferas qlifóticas esperando la hora de la destrucción.
Ahora los sodomitas proclaman su orgullo de serlo y citan personajes famosos, atribuyendo su poder creador a su condición de sodomitas. Pero no nos engañemos, si en la literatura y el arte encontramos hombres que se han entregado a la sodomía, es a pesar de su condición que han conseguido crear obras inmortales, no por esa condición misma. La sodomía sólo puede conducir a lo que sucedió en Sodoma, que fue aniquilada por el Fuego celeste.
Sodoma representa pues el estadio psíquico en que hacemos las cosas al revés y nos satisface hacerlas, y por ello cuando vemos que aquellos que nos lo reprochaban en nuestra naturaleza interna yacen muertos, nos alegramos y los contemplamos jubilosos y nos regalamos cosas, es decir, intercambiamos el "surplus" de fuerzas internas perversas para congratularnos; nos pasamos las Bestias los unos a los otros, podríamos decir. De modo que seamos vigilantes cuando recibamos de nuestros amigos perros, gatos o loros, y no aceptemos los regalos si nos ofrecen bestias feroces, por muy enfadados que estén con nuestra negativa.
En cuanto Egipto, es el estadio psíquico del que hay que salir para recibir el Maná del cielo que nos permitirá "hacernos" una conciencia. Egipto representa una etapa evolutoria en la que hacíamos las cosas inconscientemente, guiados por las Fuerzas internas. Al salir de Egipto, el Pueblo Elegido recibió el germen de la mente que le permitiría ejercer un control sobre esas Fuerzas y llamarlas al Trabajo o despedirlas. Volver Egipto significa retornar a la situación psíquica de antaño, con el agravante de que, como esta situación corresponde a una etapa superada, en ella ya no trabajan las Fuerzas de arriba, sino las Bestias.
17.- "Transcurridos los tres días y medio, un espíritu de vida viniendo de Dios entró en ellos y volvieron a ponerse de pie y un gran temor sobrecogió a los que los contemplaban. Y oyeron del cielo una voz que les decía: ¡Subid aquí! Y subieron al cielo en la nube, y sus enemigos los vieron. En esta hora hubo un gran temblor de tierra y la décima parte de la ciudad cayó. Siete mil hombres murieron en el terremoto y los demás fueron aterrorizados y dieron gloria al Dios del cielo. El segundo Ay ha pasado. He aquí que el tercer Ay aparece prontamente. (Apocalipsis XI, 11-14).
Lo que es del cielo tiene que volver al cielo. En las bajas regiones la espiritualidad debe ser recubierta de una costra material para subsistir. Esa costra son las anécdotas, las situaciones, los personajes que los de abajo se sacan de la manga para proporcionarnos las experiencias que no hemos podido interiorizar de otro modo. Si la espiritualidad no recibe sepultura, volverá al lugar del que procede en el tiempo oportuno, o sea, cuando la situación creada por la actuación de la Bestia haya pasado por las fases Yod-He-Vav-He.
Esa salida de los Testigos de nuestra ciudadela psíquica para volver a su residencia habitual produce una conmoción en nuestra Tierra Humana, todo tiembla en nuestra naturaleza, nada es seguro y mientras una parte de nuestros "hombres", aterrorizados, reconocen la potestad del Ego, otra parte muere, se integra a esos 7.000 que representan a los sietes Séfiras inferiores en las 3 fases evolutivas, o sea, que son muchos, un número indeterminado, puesto que no se sabe nunca cuales van a ser los que reaccionarán positivamente o negativamente.
Se hunde aquí la décima parte de la ciudad, la correspondiente a Malkuth, donde campa el Señor de la Tierra.
18.- "El 7º Ángel tocó la trompeta. Y hubo en el cielo voces fuertes que decían: El reino del mundo ha sido entregado a nuestro Señor y a su Cristo, y reinará por los siglos de los siglos. Y los 24 ancianos, que estaban sentados ante el trono de Dios, en sus tronos, se postraron sobre sus rostros y adoraron a Dios diciendo: Te damos gracias, Señor Dios todopoderoso, que eres y que eras, por haber utilizado tu gran poder y tomado posesión de tu reino. Las naciones se han irritado, y tu cólera ha venido, y el tiempo ha llegado de juzgar a los muertos, de recompensar tus servidores, los profetas, los santos y los que temían tu nombre, los pequeños y los grandes, y de destruir a los que destruyen la tierra" (Apocalipsis XI, 15-18).
Con el toque de la 7ª trompeta las cosas cambian. La catástrofe ha terminado y el cielo hace oír sus voces en la Tierra Humana. Finalmente son 7.000 los que mueren al término de los ¡Ayes! y de las convulsiones, lo cual tampoco nos da una cifra exacta que muchos desearían conocer. Son muertos que proceden de los 7 Séfiras, que siguen generando Desperdicios de energías procedentes de una u otra de las 7 Fuentes, cuando ya no hay espacio para esos Desperdicios que deben así serles reintroducidos, produciendo en ellos un estado pletórico, una positivización que no pueden soportar, y mueren. Ya hemos visto que esos muertos, al renacer serán incorporados de nuevo al proceso de la vida, pero ya en condiciones inferiores, formando parte de un grupo de Retardados.
19.- El trasvase de mundo a otro ha terminado y así lo proclaman las voces fuertes que salen del cielo. El reino del mundo ha sido entregado a Cristo y los de Jehová-Binah se han retirado. Los 24 ancianos que, como vimos, representa la doble polaridad de los poderes zodiacales incorporados en nosotros, se postran ante el nuevo Rey y lo adoran, lo cual significa que las 12 dobles Fuentes de energía constituidas por nuestro Yo eterno están al servicio de Cristo como antes lo estaban al de Jehová.
Al hablar del número 42 decíamos que el 4 (Hesed) va al 2 (Hochmah) y que mediante esa operación el Poder se entrega a la espiritualidad. En el número 24 las cosas suceden al revés y es la Espiritualidad (Cristo-Hochmah), la que adquiere el Poder (Hesed-Júpiter). Podemos decir pues que al terminar los Testigos su ministerio de 42 meses y producirse en el Hombre la subida del 4 al 2, hace que de lo Alto de nuestro cielo, el 2 baje al 4 y Cristo-Hochmah conquiste el poder absoluto.
20.- Cristo reinará por los siglos de los siglos, dice la voz del cielo. ¿Cómo debemos entender esto? Ya hemos visto que la divinidad se presenta bajo una triple fase, bajo tres aspectos, conocidos cabalísticamente como Kether-Hochmah-Binah, que corresponden, en la terminología cristiana, a Padre-Hijo-Espíritu Santo. El último de esos aspectos, el de Binah-Jehová-Espíritu Santo, es el primero de nuestros instructores, el que se aposenta en nuestro Ego y a través de sus ministros, plenipotenciarios y demás jerarquías a sus órdenes, dirige el proceso de nuestra evolución.
Una vez cumplidas sus tareas, pasa los poderes al segundo aspecto de la divinidad, representado por Hochmah-Hijo-Cristo. Este segundo aspecto se identifica totalmente al primero, y Jesús nos lo explicó con todo lujo de detalles. Si Kether, que es el potencial que permite a todo lo creado subsistir, se expresa a través de Hochmah, es evidente que el reino de Hochmah sólo terminará cuando el actual período de manifestación toque a su fin.
Mientras Binah ha gobernado nuestro mundo humano Kether y Hochmah han permanecido ocultos en él, y así hemos visto cómo Jesús tuvo que ocultarse desde que nació y, a lo largo de su ministerio, después de aparecer en público, se ocultaba de las iras de sus perseguidores. En el reino de Hochmah-Cristo será Binah quien se oculte, con todas sus leyes y reglamentos, que estarán presentes, pero ocultos, lo mismo que Kether lo estará. Kether se expresa a través de Hochmah, decíamos, y esto sólo significa que Hochmah es el Centro de Vida que mejor traduce las intenciones de Kether y que a través de Hochmah podemos penetrar en esas Intenciones, podemos conocerlas. Pero un día entraremos en el corazón de esas Intenciones Creadoras y seremos nosotros mismos Kether. Y, como Él, nos manifestaremos como si fuéramos Hochmah, de modo que bien puede decirse que el reino de Hochmah es eterno, salvo las intermitencias propias de los períodos de Recapitulación.
En efecto, el Dominio de los 7 Días de la Creación corresponde: El 1º Kether; el 2º a Hochmah; el 3º a Binah; el 4º a Hesed; el 5º a Binah; el 6º a Hochmah, y el 7º a Kether. Lo mismo ocurre con las 7 Rondas existentes en cada uno de esos Días.
Esto significa que en la 5ª Ronda de ese 4º Día Binah volverá a manifestarse con fuerza y que la lucha entre los dos universos, el de Binah y el de Hochmah, proseguirá. Esta lucha nos es descrita por el Apocalipsis a partir del capítulo 12. En el 5º Día el enfrentamiento aparecerá aún. Pero estando ya nuestra conciencia anclada en Hochmah, habiendo penetrado este Séfira en nuestro Ego, se tratará de Recapitular etapas pasadas, realizando un examen de nuestros conocimientos, perfeccionándolos. No es lo mismo vivir la dinámica de Binah desde la conciencia de Hochmah que vivirla antes de que penetrara en nuestra conciencia el 2º Aspecto de la divinidad. Será pues en el reino de Cristo-Hochmah que sucederán estas cosas, ya que toda la organización cósmica se replegará en él.
21.- Las naciones se han irritado y tu cólera ha venido, dicen los ancianos. Las naciones representan lo diverso, lo inconciliable que todos llevamos dentro; lo que lucha contra aquello que otra parte de nosotros mismos desea obtener, destruyéndose así mutuamente los propósitos internos y sepultándonos en la incoherencia. Cuando las naciones operan en nuestra naturaleza y una le dice a la otra: Yo soy más que tú, yo soy más grande y te puedo destruir; o: yo soy más hermosa y mi lengua es mejor y más respetable que la tuya, etc., etc. Cuando esto ocurre, estamos penetrando en el dominio de la Cólera Divina que se manifiesta por la columna de la izquierda, formada, como ya sabemos, por las energías desperdiciadas, convertidas en Bestias, en plaga asoladora, que destruye todas nuestras cosechas humanas.
Se salva de esta Cólera lo que hay en nosotros que no responde a esa dinámica, lo que es ajeno por completo a ella. Así vemos, en la vida social, como ciertas personas se salvan inexplicablemente de un incendio que lo ha destruido todo, o de un accidente de aviación en el que todos los demás pasajeros han muerto. Cuando las naciones se irritan, la subida de la cólera divina hace que el Mal se destruya y que el Bien se salve. Entonces los servidores internos del Bien encuentran su recompensa y los muertos, los que dentro de nosotros no podían manifestarse en medio de aquella subversión de valores, son juzgados; es decir, se sentencia el cumplimiento, la exteriorización en el plano de la realidad, del potencial que representan.
La 7ª trompeta tiene una relación con Yesod, el 7º de los Séfiras contado desde Binah y, por consiguiente, el Mal se exterioriza y la Cólera Divina lo destroza, y el Bien también se exterioriza y recibe su recompensa. El Lamed actúa en marcha atrás, y por su puente lo material pasa a otro estado y el Mundo Físico desaparece.
22.- "Y el templo de Dios fue abierto en el cielo y el arca de su alianza apareció en su templo. Y hubo relámpagos y voces y truenos, un temblor de tierra y un fuerte granizo". (Apocalipsis XI, 19).
El Arca de la Alianza apareció por primera vez en el desierto cuando el ser humano recibió el Cuerpo del Pensamiento. Esa Arca contenía los símbolos indicadores del Camino; en ella se encontraban expresadas en términos de medidas, ropajes, objetos, las leyes eternas que el hombre debía interiorizar. Esta nueva arca que aparece en el Templo de Dios en el cielo no es la misma. Esta es la de Cristo y no contiene Reglas o sus símbolos, sino Amor-Sabiduría.
La conmoción que produce indica que no todas las naturalezas están preparadas para integrarse a esa Arca en la hora final y mientras para unos representa el relámpago que les permite ver en su noche, para otros es una amenaza, una tempestuosa realidad de la que deben guarecerse.
Kabaleb Apocalipsis
Artículo publicado en: Apocalipsis