La naturaleza es un libro sagrado que contiene la ley de la vida

Fíjate en ella y sabrás cómo debes orientar tu vida

Temas varios del 27/1/82

Esta cinta de Kabaleb contiene una clase ofrecida el 27/1/82.Temas VariosPara acceder al audio, por favor haz clic en este enlace:Reproducir en el ordenadorLa digitalización de este archivo fue gracias al trabajo de Xavier Viladevall.En esta grabación los siguientes temas (para más información hacer clic en las palabras subrayadas) :¿Es lícito que un fabricante de cañones que financia obras de caridad, deje de hacerlo?• Tempestad• Fases de la semilla•...

Apocalipsis, el camino del conocimiento (10, 2ª parte)

12.- "Y la voz que había oído del cielo me habló de nuevo y dijo: Ve, toma el pequeño libro abierto de la mano del ángel que está erguido sobre el mar y sobre la tierra. Y fui hacia el Ángel, diciéndole que me diera el pequeño libro. Y él me dijo: Tómalo y trágatelo; será amargo en tus entrañas, pero en tu boca será dulce como la miel. Tomé el pequeño libro de la mano del Ángel y lo tragué, y fue en mi boca dulce como la miel, pero cuando lo hube...

Apocalipsis, el camino del conocimiento (10, 1ª parte)

1.- "Vi a otro ángel poderoso que descendía del cielo envuelto en una nube; encima de su cabeza había el arco Iris, y su rostro era como el sol y sus pies como columnas de fuego. Tenía en su mano un pequeño libro abierto. Posó su pie derecho sobre el mar y su pie izquierdo sobre la tierra, y gritó con voz fuerte, como el rugido de un león. Cuando gritó los 7 truenos hicieron oír su voz. Y cuando los 7 truenos hicieron oír sus voces, iba a escribir...

Apocalipsis, el camino del conocimiento (9, 2ª parte)

12.- Esas langostas-escorpiones actúan con enorme delicadeza, no dañando hierba, ni árboles, ni verdura. Quizás eso que está verde acabe dando una mala cosecha, pero no se puede prejuzgar el porvenir ni sentenciarlo antes de que se vea el fruto que produce. Sólo los hombres pueden ser dañados, o sea, aquello que se encuentra en el estadio terminal de su evolución. Y, entre los hombres a dañar, sólo lo serán aquellos que no tengan el sello en sus...