
1.- "Escribe al ángel de la Iglesia de Efeso: He aquí lo que dice el que tiene las 7 estrellas en su mano derecha, el que anda en medio de los 7 candelabros de oro: Conozco tus obras, tu trabajo y tu paciencia. Sé que no puedes soportar a los malvados, que has puesto a prueba los que se dicen enviados y que no lo son en realidad, y tú los has encontrado mentirosos. Sé que has perseverado y que has sufrido a causa de mi nombre y que no has desfallecido. Pero tengo contra ti que has abandonado lo que fue tu primera caridad. Recuerda el punto en el que te caíste, arrepiéntete y vuelve a la práctica de tus primeras obras, porque si no, iré a ti y quitaré la lámpara del lugar en que se encuentra, a menos que te arrepientas. No obstante, hay en ti de bueno que odias las obras de los nicolaítas, obras que yo aborrezco también. El que tenga oídos para oír oiga, lo que el Espíritu dice a las Iglesias. Al vencedor, le daré de comer del Árbol de la vida que se encuentra en el paraíso de Dios". (Apocalipsis, II, 1-7)...
La Iglesia objeto de esta primera epístola, es la formada por Saturno-Binah (Binah es el tercer centro del Árbol de la Vida y se ocupa de la organización y de crear un marco para desarrollar nuestro proyecto). Hemos visto en el primer capítulo que esas 7 Iglesias de Asiah, a las que Juan debe enviar su visión, eran los 7 estados de conciencia formados en los seres humanos por los 7 planetas o Espíritus ante el Trono. En efecto, en el estadio evolutivo